La escena internacional del arte contemporáneo
y la importancia en la calidad artística de la obra
Después de los ready-made de Marcel Duchamp ya no es posible -recuerda Natalie Moureau, economista y especialista de la cultura- evaluar una obra en función de sus características materiales y, particularmente, de su adecuación a un patrón de belleza, como ocurría en los tiempos de la academia; otros criterios como el saber hacer, el trabajo, la innovación, la técnica, el dominio del oficio, la originalidad y la autenticidad, operan poco en la evaluación de una obra de arte.
Para Aude de Kerros, ensayista y pintor, los grandes coleccionistas son los que hoy desempeñan ahora el papel de brújula en el ámbito de las artes contemporáneas, porque "los criterios tradicionales que fundamentan el valor de una obra en los mercados del arte antiguo, de los impresionistas y modernos, ya no se aplican al particular mercado del arte contemporáneo. Ahora lo que fundamenta el valor no es la obra sino la red. La garantía para el comprador no es el valor del artista y de la obra, sino el poder del galerista y la solidez de su red de coleccionistas ". Como lo señala Georges Armaos, historiador del arte de la Gagosian Gallery, en Nueva York, una de las más poderosas galerías estadounidenses, "es verdad que una gran cantidad de coleccionistas compran obras en galerías reconocidas, porque saben que el galerista garantizará el precio de la obra en el mercado.
¿Y quienes están a la cabeza de este mercado?
Si tomamos la lista de los 200 mayores coleccionistas, se descubrirá, por ejemplo, que la mayoría de ellos pertenece al consejo de administración de algún museo. Por ejemplo Aillagon, el nuevo presidente del Establecimiento Público del Museo y del Ámbito Nacional de Versailles, era hasta ahora director del Palazzo Grassi, propiedad de François Pinault uno de los mas grandes coleccionistas. Por otra parte, Pinault es también el propietario de la casa de subasta Christie -desde 1985.
Para discernir el funcionamiento de este mercado internacional hay que ver allí donde se lo esta liderando; por que esto afecta en consecuencia, en otras escalas, a nivel internacional.
Damien Hirst se cruzó a fines de los años ochenta en Londres con Charles Saatchi, propietario de una de las agencias más importantes de publicidad del mundo, Saatchi and Saatchi Co. Ambas personalidades se completan de maravilla. El artista y el coleccionista rápidamente se convirtieron en uno.
Como prueba de que Saatchi tiene buen olfato, Hirst recibió en 1995 el muy codiciado premio Turner Prize, que el Museo Tate Britain otorga cada año. A notar que el Premio Turner fue fundado por Patrons of New Art, un grupo de mecenas londinenses creado por Saatchi, en asociación con el Tate. No hay ninguna duda de que la presencia de Saatchi debió flotar por encima del jurado, favoreciendo su elección de “Mother and child” obra que ya había sido adquirida por el coleccionista.
Los años siguientes se desencadenó un gran campaña publicitaria para promocionar a este artista -manejada desde atrás por la agencia Saatchi Andy Saatchi Co. El canal televisivo Channel Four, propiedad de Saachi le consagraba toda una serie. Esta publicidad acrecentaba el valor de las piezas que el coleccionista estaba adquiriendo; y al mismo tiempo, el hecho público de estas compras por parte del mayor coleccionista de arte contemporáneo británico, apoyaba y sostenía la cotización de las obras de Hirst en el mercado.
Para los especuladores, las señales eran evidentes: institución y mercado (reducido al inicio sólo a Saatchi, pero dotado de un poder financiero sin igual) iban a la par. Los especuladores no podían hacer otra cosa que seguirlos. Tres años más tarde, las ventas de Hirst habían crecido el 1.039%.
La obra de Hirst Lullaby Spring (Canción de cuna de primavera, 2002) alcanzó en la casa Sotheby”s de Londres una cifra cercana a los 13 millones de euros. En julio del 2007 una de sus realizaciones obtuvo en una subasta un precio hasta entonces nunca alcanzado por un artista vivo. La obra obra en cuestione es un cráneo del siglo XVIII, salpicado de 8.601 diamantes, For The Love Of God (Por el amor de Dios) vendida en 73 millones de euros.
Saatchi desempeñó un papel fundamental en la “creación de la calidad artística" de Hirst y de toda la camada de artistas jóvenes del arte británico actual. "Ahora el comprador certifica al artista, así como la academia lo hacía en el siglo XVIII", recuerda el sociólogo Alain Quemin.
Para Caroline Bourgois, directora del Fondo Regional de Arte Contemporáneo de la Región Parisina, las nuevas fortunas están en "la cultura de la inmediatez. Las formas deben ser comprensibles e inmediatamente seductoras. Mirar un Jeff Koons exige menos esfuerzo que otros artistas". ¿Hablaríamos, si no, de “Hanging Heart”, ese gigante corazón rosa cromado, anudado con una cinta dorada, si la pieza no hubiera alcanzado un precio asombroso en las salas de venta?. El 14 de noviembre de 2007 el corazón rosa gigante fue vendido en 23,6 millones de dólares. Y la explicación estalla enseguida: "Si no hubiera nada en ella, ¿piensa usted realmente que un coleccionista habría pagado ese precio?" Y, en efecto, ahora existe ese precio como algo legítimo. Tanto menos discutible porque, cuanto más elevado es, más escasa se vuelve la capacidad de criticar la pieza, porque todos, desde el vendedor hasta el rematador, lo impulsaron hacia arriba para justificar al mismo tiempo su trabajo y su ingreso.
Los precios "aumentados" por estas casas de ventas es lo que algunos observadores no dudan en calificarlo de "impulsores al crimen del mercado".
Lo que está en tela de juicio es el sistema de precios garantizados: para persuadir a un propietario a vender una obra, el rematador le asegura un monto elevado, y cualquiera sea el resultado del remate, queda a cargo de la casa de ventas el pago de la diferencia si el precio efectivamente logrado fue inferior. Entonces, la casa va a poner en práctica todo lo necesario para valorizar la pieza. Esto significa un despliegue publicitario y estrategias de mercado como control y manipulación de información de las cotizaciones. Todas la estrategias del sistema de hoy en día, utilizando instrumentos de marketing cada vez más poderosos y más adaptados a la complejidad analítica de las proyecciones especulativas. Por ejemplo Artprice.com, líder mundial de los bancos de datos sobre cotización e índices del arte (25 millones de índices y resultados de ventas que cubren a 405.000 artistas), suministra, estudios, análisis, estadísticas y datos econométricos.
"En realidad, concluye irónicamente un observador del mercado, el comprador consigue no una obra sino un precio, un precio que constituye todo el valor de la pieza. Todo esta basado en un sistema especulativo, donde la obra (o el artista) es empujado muy arriba, por el coleccionista, la publicidad, los medios, en fin, hasta tal punto que se convierte en algo prestigioso, deseable por la clase pudiente, pero el precio es totalmente falso, súper inflado.
Por ahora poco importa, el arte contemporáneo va viento en popa. Asienta las fortunas adquiridas rápidamente. "Es el traspaso que debe pagarse para entrar en un circuito de relaciones donde cada uno es juzgado por criterios de solvencia, un derecho de entrada espectacular para ecos mediáticos, particularmente importantes para los nuevos empresarios", comenta Aude de Kerro
Ciertamente la explosión en las cifras del mercado del arte está íntimamente ligada a la situación del mercado financiero. A la creación de millones solamente basados en la especulación, como los hedge funds (fondos especulativos o fondos buitres). Que a la vez es muy difícil distinguir si es el mercado del arte que de manera independiente utiliza las estrategias del mundo financiero o si es el sistema financiero mundial el que dirige la diseminación/mercado del arte.
Por el momento, los actores se regocijan al ver todavía a algunas locomotoras empujar el mercado hacia el alza: son otros tantos signos destinados a tranquilizar a los inversores. La crisis de los subprime, créditos hipotecarios de alto riesgo, está presente en la cabeza de todos. Pero esos signos no significan nada para los más advertidos. Es cierto que Damien Hirst pertenece al grupo de inversores que requirió anonimato para la adquisición de su obra “For The Love Of God” El artista ya había recomprado en 2003 sus piezas a su antiguo coleccionista Saatchi para controlar mejor su mercado. Y hace muy poco le dio cuatro instalaciones a la Tate. Sin ninguna duda para conseguir una vitrina prestigiosa, consolidar su cotización, tranquilizar a su red de galeristas y coleccionistas, y a las casas de venta, algunas de las cuales (que cotizan en bolsa como Sotheby) se ven obligadas a satisfacer a sus accionistas-coleccionistas.
En fin, el arte es un sistema simbólico de reproducción del mundo en que vivimos. De igual manera, aquello que existe como arte en la escena internacional, también esta regido por un sistema de mercado, al igual que tantas otra cosas en nuestro entorno.
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Nota agregada: cifras
Similar al boom financiero, que se inicia en los noventas, el mercado del arte tuvo un gran auge. La venta de servicios, la inversión especulativa (como la inmobiliaria, los Hedge funds), proporcionaron ganancias record en los dos últimos años, fenómeno que también toco al negocio del arte contemporáneo, como nunca antes había sucedido en su historia.
Aquí hay algunas cifras al respecto:
- Casa de remate Bonham. Total de ventas en 2007: 590 millones de dólares, (25%) mas que en el 2006.
- Sotheby’s y Christie’s (cada una de estas casas). Total de ventas en 2007: 6000 millones.
- Durante el año 2007, Christie’s anunció en su reporte semestral, el total de ventas mas alto en toda la historia del mercado de arte.
- Las ganancias netas sobre un periodo de 9 meses en 2007 (enero a septiembre) para la casa Sotheby’s fue 111 millones, el triple del año anterior.
- Según la Fundación Europea de Artes Plásticas (The European Fine Art Foundation), el valor del las ventas en el mercado de arte global incrementó el 95% entre 2002 y 2006.
Fuente: Art Market Blog, por Nicolas Forrest, analista del mercado de arte, critico de arte y periodista. http://artmarketblog.com/2008/01/21/art-market-blog-art-market-facts-and-figures-from-2007/










