El revival permanente,
¿viviendo un ‘no future’ de derechas ?
Por Diego Díaz
La nostalgia no funciona sólo recuperando periódicamente fenómenos culturales; muchos creadores dedican, a su vez, sus obras a una constante relectura e interpretación de la estética del pasado. ¿Ha pasado el revival al centro de la producción de mercancías culturales ? ¿Estamos condenados a una repetición y un reciclaje constantes ?

Qué tienen en común las películas de los hermanos Cohen, las canciones de Amy Winehouse y buena parte de la última moda de Zara ? Por arriesgada que parezca la comparación, me atrevería a decir que esos tres items de la cultura de masas actual comparten un ‘cualquier tiempo pasado fue más bonito’.
Los Cohen viven obsesionados con la tradición cinematográfica norteamericana, no tanto para disolverla en una obra radicalmente nueva, como hicieran los cinéfilos empedernidos de la nouvelle vage, sino para actualizar lo justo el viejo Hollywood a los nuevos tiempos, que sigue siendo una plantilla totalmente reconocible incluso en muchas de sus mejores películas.

Crisis de ideas

Dice el filósofo norteamericano Fredric Jameson que si nuestro tiempo ha dejado de pensar históricamente, esto es, en utopías, mañanas prometedores y grandes sentidos de la historia, resulta lógica esta invasión de nostalgia en que se ha instalado nuestra cultura, este revival permanente. El dibujante Miguel Brieva llega a la conclusión, en una de sus historietas, de que el futuro sucedió en EE UU en los ‘50, cuando la gran mayoría de la sociedad norteamericana descubrió simultáneamente el consumismo, los electrodomésticos y los viajes espaciales.
Nunca ha existido una conciencia similar de estar viviendo un tiempo nuevo y maravilloso de cambios, sentencia Brieva. Hoy, exceptuando el entusiasmo generado por Internet, no podemos detectar un optimismo similar en nuestras sociedades. El futuro parece generar más temor que esperanza. Parece como si aquel no future de los punks se haya convertido hoy en el dogma de todos los fabricantes de cultura, desde los ejecutivos de los grandes estudios de cine hasta la última diseñadora gráfica con gafas de pasta y camiseta de Blondie adquirida en H&M. En algún momento habrá que salir de este revival permanente, de este no future de derechas, y tal vez atreverse a inventar algo nuevo.
Fuente: Periódico Diagonal





