Filven 2008:

Entre libros y Caobos


Luis Manuel Pimentel



Caminar por las instalaciones del Parque Los Caobos, en la ciudad de Caracas, y observar como la gente entre stand y stand va disfrutando de la exposición de los miles libros de centenares  de editoriales, da como para pensar en la energía positiva que se ha creado en torno de esta IV Feria Internacional del Libro, realizada del 7 al 16 de noviembre.


Este año el país homenajeado fue Ecuador, país de  multiculturalidad, con la exposición de un pabellón que mostró sus zonas geográficas, artesanía, los libros más representativos de vieja y nueva data; la reciente constitución aprobada, entre otras cosas, como parte del foco internacional de esta velada libresca.


En cada una de las salas, se debatieron temas de interés en cuanto al libro, la escritura, algunas reflexiones políticas, homenajes, recitales poéticos, medios alternativos, presentaciones de libros, el pabellón infantil, proyección de películas, arte plástico, música, reflexiones editoriales; discursos orales y escritos en la forma de expresión como quinta esencia de lo que ocurría alrededor.


Niños, adolescente, jóvenes, señores, ancianos, pasearon por esta velada libresca que contó con la participación de más de 250 salas de exposiciones de libros, así como la gente que trabajó en su logística, escritores internacionales, nacionales y locales, quienes le dieron vida constante y sonante a estos días de comunión verbal con Venezuela.



Dos compas del Ecuador


Oscar Naranjo representante del colectivo ALku, del Consejo Editorial de la Revista Vientos del Sur (Quito) nos acompañó en distintas ferias que se realizaron en
otras capitales de Venezuela, entre ellas Mérida, Trujillo, San Cristóbal, San Carlos, y la de Caracas. A sus 33 años compartió experiencias con los jóvenes artistas venezolanos sobre la creación de nuevos canales comunicativos que están apareciendo en Quito como apoyo a las generaciones recientes que se dedican a la  poesía, narrativa, artículos de opinión, comics, instalaciones plásticas, radio y televisión. Igualmente dilucidó sobre el panorama sociopolítico que vive en su país.


Enrique Males es un músico con trascendencia histórica en el Ecuador. Su música nos traslada a los universos indígenas de la América Andina. El uso de instrumentos que datan de más de 4 siglos, forman parte de su puesta en escena. Acompañado de versos hablados en su lengua nativa (Quichua) y luego traducidos al español, en cada una de sus presentaciones nos remitió a los espacios que hemos olvidado por las costumbres educativa occidentales. Escucharlo es encontrarnos con nuestras raíces, el ritual ancestral de nuestros aborígenes cuya energía es irradiada a los presentes. Males, junto a su compañero Guillermo y el poeta Aryruma Kowy nos hizo pensar que nos estamos tan lejos de nuestras raíces.





 

20 al 26 de noviembre, 2008, no.20

corneta

semanario  cultural  de  caracas

http://www.corneta.org