
Subastas nefastas
Ha sido impresionante el despliegue de subastas benéficas, y su implementación como medio de conseguir fondos en el medio venezolano de las artes. También ha sido impresionante el aporte y sacrificio hecho por los Artistas (con mayúscula) para contribuir a estas exigencias en un medio verdaderamente deprimido, si no exhausto, en donde la entrega del total de las ganancias de estas ventas es verdaderamente un acto heroico.

Pero es remuneración económica lo que deberían retornarles estas instituciones, organizadores, coleccionistas, etc. a los Artistas? Es esto lo que los Artistas desearían? O falta algo más?
Creemos que desde hace bastante tiempo era necesario mirar mas a fondo lo que en el medio de las Artes en Venezuela ocurría y comenzar a tomar responsabilidades.

Durante años los creadores, galeristas, marchantes, coleccionistas, medios de comunicación y muchos más, se entregaron a crear un medio sólido, confiable, creíble donde la inversión del capital en este rublo estuviera asegurada. Un medio del arte donde las partes presentaban una unidad tangible con proyección y dinamismo. Una conciencia con dirección y futuro donde los creadores comenzaban a desarrollar y sostener sus esfuerzos creativos. Una actividad donde el público y la sociedad en general sentían esta presencia y cuerpo. Venezuela contaba, y venia desarrollando, una verdadera fuerza artística que solo esperaba afianzar sus bases para entonces extender el puente para impulsarse internacionalmente.
La década de los 80” y hasta mediados de los 90” son representativos de estos logros. La materia prima existía, y existe latente en espera de una nueva oportunidad.
Como se puede entender ahora la pobreza y abandono que continúa ocurriendo en un medio tan fértil y con tanto potencial?

Esta enfermedad corrosiva la produjo y produce descaradamente una Casa de Subastas y su dueña. Para este debut calculadoramente se unió a una Fundación contra el Sida para aprovecharse de la nobleza del acuerdo hecho por los Artistas -en relación a los precios- y así estableció este precedente y la política de sus actividades.
Así se inicia el desarrollo de esta enfermedad.
Se objetara que no es posible que la conducta antiética de una casa de subasta sea la única razón para esta crisis, que también hay una realidad política. Indudablemente, pero lo cierto es que la casa de subasta permanece boyante con subastas ahora mensuales mientras continua en detrimento todo el resto bajo las mismas circunstancias.
Es inconcebible como esta actividad, y mas bien la manera como es llevada a cabo, exista en una sociedad como la nuestra y la única explicación posible es porque existen cómplices.
Primero, y lo mas triste de todo, es porque cuenta con el apoyo de algunos artistas que por necesidad, o quien sabe por que razones, entregan sus trabajos a esta depredadora que solo busca su ganancia personal sin mirar la destrucción generada.

El coleccionista venezolano se ha enviciado con estas subastas y no le interesa adquirir ahora obras de arte en Galerías donde se exponen a los Artistas con dignidad y donde si están activas las reglas y garantías del juego… y este es el tercer cómplice: Los Galeristas.
Indudablemente una subasta es una actividad legal y como consecuencia no esta contra la ley, pero no solo una sociedad se apoya sobre las leyes si no también sobre bases morales.
Como es posible que los galeristas nunca se unieran, demandaran y exigieran de parte de esta señora una actitud ética y de respeto hacia el mercado que ambas partes compartían? Que pensaban? Creían que sus clientes continuarían siendolos después de ver y oír que las obras de artes que ellos vendían a un valor establecido por un mercado existente, eran regalas por precios ínfimos los cuales muchísimas veces eran -y son- manipulados en estos “remates”?

Todo el mundo se hizo la vista gorda. Todos fueron y continúan siendo cómplices.
Ahora en las puertas de una severa crisis mundial y con un medio artístico prácticamente inexistente que ocurrirá con las artes y sus Artistas en Venezuela?
Solo se ve una salida posible y es la reunión, compromiso y acuerdo de las partes.
Los galeristas deben unirse y buscar las maneras existentes –incluidas el examen profundo de los recursos legales- para detener esta actitud depredadora y desleal y exigir a esta casa de subasta una actitud ética y constructiva. Deben encontrar los acuerdos económicos y de soporte para que los artistas no busquen el exterminio de su dignidad y carreras al entregar sus trabajos por necesidad a esta empresa subastadora.

Estoy seguro que esta meta e ideal, mas allá del bien económico, es lo que anhelan inmensamente estos heroicos Artistas de todas estas personas, Instituciones Benéficas y colectivo a las que aportan y ayudan.
Debe siempre recordarse que es por los Artistas y su insustituible labor que existen museos, galerías, coleccionistas, subastas, marchantes, curadores, críticos, historia del arte y patrimonios, y no al revés.
Por la defensa y protección del Artista Plástico Venezolano y su legado.
Manos a la obra.
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Fuente: UAPV / analitica.com