

“La Decadencia del Imperio Hollywoodense” nuevo libro de Hervé Fischer que presentó durante el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano
por Marianela González, La Habana
El libro “no habla del imperio de Alejandro, ni del romano, sino del de Hollywood (…) Resulta apasionante desmontar sus mecanismos en el justo momento en que surge un cuerpo extraño: el digital, que posee todas las características para llevar a la ruina en pocos años ese sistema y permitir el fin de su casi monopolismo para que renazca el arte del cinema de calidad, de autor, independiente, respetando la diversidad de países y culturas (…) ¡Grandeza y decadencia! Es la ley de la Historia”.

Es la propuesta que trajo Hervé Fischer al Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Una vez más, el filósofo, artista y sociólogo francés, profesor de Sociología de la Cultura y de Comunicación en La Sorbona, dio en el punto exacto. Como sus obras anteriores —Arte y comunicación marginal (1974), El choque digital (2001), El planeta hiper (2004) y Los desafíos del cibermundo (2003)— muchas de ellas conocidas en Cuba, La decadencia del Imperio Hollywoodense ha comenzado a inquietar a los lectores, una vez terminado el revuelo que significó su presentación y venta, en medio de la fiesta anual de un cine que apuesta por desligarse de la sujeción que hoy ¿impera? en el “Holly World”.
La decadencia del “imperio hollywoodense”, ¿qué representa para el resto de las cinematografías del mundo, particularmente para el cine latinoamericano?
La decadencia del imperio hollywoodense es la condición para que de nuevo se desarrolle una red de distribución alternativa y para que también se desarrolle el cine como arte, no como industria o colonización. Entonces, el cine latinoamericano tendría un papel esencial pues esto forma parte de sus principios fundacionales.

Totalmente. Parece que la vulnerabilidad financiera del imperio hollywoodense es considerable. Los descensos de la bolsa son de todo tipo y ahí se incluye también su cine. En los próximos tiempos, tendrán una debilidad más grave, lo que podría acelerar la decadencia de los siete mayores de Hollywood.
Artista, filósofo, sociólogo… ¿por qué dedicarse a este tema y cuál sería su relación con las demás áreas a las que se ha dedicado como investigador?
El interés vino por lo digital. Cuando escribí El choque digital, intenté dar ejemplos de su aplicación y las consecuencias del impacto de la tecnología digital, lo cual en el campo del arte cinematográfico es un ejemplo muy evidente de la revolución digital, de la capacidad de una tecnología de arruinar a un imperio cinematográfico tan poderoso.
Lo paradójico es que una tecnología puede también abrir una puerta para la libertad, al humanismo. Como filósofo, me parece muy importante que la tecnología sea parte de nuestro humanismo.

Algunos medios de prensa lo han llamado “subversivo”, “agitador de ideas”… ¿Cuál es su posición como intelectual?
Yo soy un intelectual con una creencia fuerte en el progreso humano en medio del cinismo posmodernista y creo que somos capaces de darle el sentido al futuro. Nadie más se lo va a dar si no lo hacemos nosotros. Para decirlo de otra manera, estamos manejando el avión de la humanidad y tenemos que saber manejarlo, saber adónde vamos y quiénes están a bordo. Si no, vamos a estrellarlo.
¿Cuál es su opinión acerca del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano?
Es muy importante. Tengo una fe enorme en este Festival de La Habana por la capacidad de apoyar a la producción y la creación cinematográfica del continente, y también por la gente tan importante que podemos encontrar aquí, para dialogar. Claro que es difícil mantenerlo, pero ese es el valor de Cuba.
fuente: la jiribilla

