
La Escuela Yi por España
o el nuevo capitalismo cultural chino de gira
por Jon Juanma Illescas Martínez
Una de las entidades financieras más poderosas de Europa, La Caixa, (la caja de ahorros más importante a nivel europeo y la tercera entidad financiera en España), nos invita a asistir dentro de su programa de “Obra Social” a las exposiciones itinerantes que irá ofreciendo por el Reino de España en donde nos hará una muestra de arte contemporáneo chino abstracto, perteneciente a la llamada “Escuela Yi”.
Al margen de los millones de euros que la entidad financiera se gastará bajo el paraguas de “obra social” y que le permitirá seguir acumulando ayudas estatales, que le facilitarán llevar su capitalismo nada “social” a zonas del mundo “tan pacíficas” como Iraq (donde estuvo participando después de la invasión en el Iraquí Trade Bank bajo la dirigencia de colosos como JP Morgan Chase), centrémonos en analizar la propuesta artística que nos invitan a presenciar.


El expresionismo abstracto nació producto del fin de la Segunda Revolución Industrial, de la degradación cultural de sectores intelectuales de la pequeña burguesía. Se gestó dentro de personalidades caóticas y asociales, críticas con la aristocracia y la gran burguesía a las que despreciaban, pero alejadas del pueblo y metidas de lleno en el mundo de la bohemia y las drogas. Gentes que anhelaban la vuelta a tiempos pasados en contraposición al nuevo orden que despreciaban, pero que no sabían ni querían combatir. Individuos perdidos en el limbo de las dos grandes clases sociales que se formaban: los capitalistas y los obreros asalariados. El alcohol, la cocaína y otras drogas acallaban su desesperación existencial, su callejón sin salida filosófico que los abocaba a una larga e interminable tortura vital que sólo finalizaba con la llegada de la muerte (muchos acabaron suicidándose y contribuyendo al falso mito del artista-demente que tantos impostores ha colado en la Historia de la Pintura).

Más adelante, al terminar la Segunda Guerra Mundial, el expresionismo abstracto fue poderosamente impulsado por la CIA en contraposición al realismo socialista de corte estalinista. La Agencia lo utilizó para proyectar una imagen de libertad cultural en su país, en contraposición a las prohibiciones estalinistas que existían en la URSS, que obligaron a muchos pintores a exhiliarse si deseaban vivir de la pintura que realizaban. Para los EEUU, fue pura y simplemente parte de una gran campaña de marketing como ya demostró la investigadora Frances Stonor Saunders partiendo del estudio de documentos desclasificados de la época. EEUU no era la cuna ni el foco de ninguna vanguardia artística, de ningún movimiento original en la Historia del Arte, así que tuvo que inventarse uno, y el abstraccionismo expresionista coincidía plenamente con los objetivos que buscaba. Era anárquico, representaba los principios del “libre mercado” y el individualismo extremo, la elevación suprema del principio de unicidad intransferible del individuo herméticamente cerrado de su ser social colectivo. Fue parte de la llamada Guerra Fría Cultural y cumplió su papel al golpe de talonarios y sobornos allende los mares (interesantísimo el papel de los Rockefeller en esta “Cruzada Cultural”).

Lamentablemente muchos sectores actuales considerados “progresistas” defienden este tipo de arte, que no les gusta porque “no entienden” pero que defienden a modo de dogma democrático (cabría recordar que hay una gran diferencia entre censurar y apoyar o promover).

Este tipo de pintura abstracta, puede ser válida para experimentar con materiales, colores, gestualidad de la pincelada, texturas, etc, como esbozos o pruebas para determinadas partes de una obra mayor, pero nunca pretender por sí mismas ser tales obras finales. ¿Por qué? Porque sería/es una burla monumental que pagamos todos con nuestros bolsillos y conciencias, incluso y crecientemente con la educación de nuestros hijos con la incursión en los planes educativos de “enseñanzas” de tanto impostor histórico. Porque ello viene a significar igualar el trabajo de millones de artistas honrados, profesionales y capaces no sólo de la Actualidad, sino de la Historia, con la tomadura de pelo de unas marionetas púgiles adictas a los psicotrópicos, al servicio de los grandes capitalistas y de la Cultura de Alienación Universal 2 que pretenden hacernos retroceder al mundo de los discursos mágicos, el pre-racionalismo y el infantilismo compulsivo y consumista.
Sin embargo, el expresionismo abstracto no entiende esa pintura como prueba o experimentación sino que la aúpa a la categoría de obra final, busca pintando una realidad espiritual mística, una vibración producida por una “energía intuitiva” que controla al artista, un ente sobrenatural que ha tomado posesión y control del propio cuerpo. Es el modelo de artista genio del Romanticismo basado en las ideas sobre el desinterés del juicio estético de Kant, pero llevadas hasta el más aciago paroxismo. Este tipo de construcciones ideológicas propias del idealismo burgués nos podría llevar al “solipsismo artístico” e incluso, a tener que recurrir a un exorcista una vez acabado el proceso creador, para que permitiese al “genio” dejar de serlo para simplemente poder prepararse un bocadillo de chorizo o limpiarse al defecar (con perdón), no sea que se confundiese o confundiera y acabara dejando el baño como uno de sus cuadros pero con otro tipo de “materiales”, experimentando de este modo con el “arte povera” 3.
En definitiva, el capitalismo volvió a China y con él la burguesía (que nunca desapareció ni en tiempos de Mao), creció en connivencia con élites del Partido Comunista Chino, bajo el amparo de los grandes capitalistas internacionales y trajo consigo bajo el brazo al arte abstracto.

China se esfuerza por ser la futura potencia hegemónica, tras la fase que viviremos a corto-medio plazo de crecientemente multipolaridad a la que ya estamos asistiendo en su nacencia, para después del fin del forcejeo ver que quién se hará con el cetro de Primera Potencia Hegemónica (¿puede que tras una nueva Guerra Mundial pero de tipología desconocida hasta la fecha?), y lo cierto es que el inmenso país asiático se nos presenta ya como un serio candidato al título. Del mismo modo que amplía su presencia mediante inversiones en América Latina y África desplazando a clásicas potencias occidentales, también intenta hacerse valer en el terreno cultural, bajo el paraguas de repetidas y lamentables formulaciones de corte burgués. Lo mismo da cuando se tiene el poder necesario, y la cultura obedece a los intereses de una élite, que casualmente tiene todos los medios para decidir qué es y qué no será reconocido como tal.

Llegados a este punto, a los mortales, nos quedan dos opciones (además de confiar en el buen hacer de nuestro heroico Borbón). Podemos repetir como buenos creyentes que la “libertad” se abre camino en China gracias al aperturismo económico, futura potencia a la cual sólo le falta para entrar en el Reino de la Libertad y el Goce Eterno Capitalista que el Partido Comunista Chino deje de controlar la política del país en régimen de monopolio, propiciando que otros... digo la libertad, se apodere de su política en sana competencia capitalis...digo democrática. También podemos afirmar, por el contrario, que el emperador está desnudo, otro más pero con distinta careta.... ¡Perdón!, ¡se me olvidaba la tercera opción, la de toda la vida!: mirar para otro lado. Con seguridad, la más posmodernista y “cool” de todas las posibles.
¡Progreso y Libertad, Amén!
Notas:
1) Ambos ya tuvieron sus coqueteos con el Pop Art, otro estilo ligado al capitalismo consumista, lo cual no deja de ser sintomático del creciente capitalismo que inunda a la China.
2) http://jonjuanma.googlepages.com/6...IntroduccinalaCulturadeAlienacin.pdf
3) Término italiano que significa “arte pobre”, arte realizado con materiales baratos, de fácil obtención, muchas veces rayando en lo sucio y la basura. Fue una tendencia que todavía perdura en algunos artistas y que tuvo sus comienzos a finales de los sesenta en Italia cuando lo acuñó el crítico y comisario Germano Celant.
4) Que conste que digo figuración y no realismo socialista (estalinista), “figuración” es un término mucho más amplio que engloba formalmente desde el cubismo de Picasso hasta el naturalismo idealista de Bougerau o la iconografía de los murales de Rivera.
Jon Juanma es el seudónimo artístico/revolucionario de Jon E. Illescas Martínez, Licenciado en Bellas Artes, artista plástico, analista político y teórico del socialismo.
fuente: argenpress cultural

