
La Comisión Creel y la formación de la opinión pública
Martin Leon Barreto
La idea de que los medios de comunicación tienen que cumplir una función de propaganda y de control de la opinión pública forma parte del acervo cultural popular y de los pensadores democráticos occidentales, y de las prácticas corrientes de los gobiernos parlamentarios y democráticos. Las instituciones se mantienen cercanas a estas empresas.

Comisión Creel

Entre los miembros de dicha comisión se encuentran Walter Lippman y Edward Berneys. El primero se convertirá en uno de los periodistas más influyentes de EE UU y a través de libros como Public Opinion o The Phantom Public, desarrollará la idea según la cual el interés común escapa en gran parte a la opinión pública y sólo puede ser comprendido por “una clase especializada cuyos intereses personales trasciendan lo meramente local”. Hay por lo tanto que conseguir que el grueso de la población se contente con elegir, entre los miembros de la “clase especializada”, a los hombres responsables a los que corresponderá el proteger la riqueza de la nación. Para que la masa se contente con esto habrá que hacer lo que Lippmann describe como una “revolución en la práctica de la democracia”, es decir, la manipulación de la opinión y la “fabricación del consentimiento”, medios indispensables para gobernar al pueblo. “El público tiene que ser puesto en su lugar”, escribe, “con el fin de que los hombres responsables puedan vivir sin miedo de ser pisoteados por el rebaño de bestias salvajes”.
Por su parte, Edward Berneys, sobrino de Freud, fundará en 1920 el primer despacho que ofrecerá a las empresas técnicas de propaganda, término que al tener en Estados Unidos una connotación negativa, cambiará por “consejero de relaciones públicas”. Se convierte así en el padre de la moderna industria de las relaciones públicas que han cultivado a partir de entonces tanto empresas como gobiernos. En su libro "Propaganda" escribirá: “La manipulación consciente, inteligente, de las opiniones y de las costumbres organizadas de la masa juega un papel importante en la sociedad democrática. Los que manipulan este mecanismo social imperceptible forman un gobierno invisible que dirige verdaderamente el país. [...] La minoría ha descubierto que podía influenciar a la mayoría según sus propios intereses.

Fuente: Diagonal

