
PSJM es un dúo de artistas españoles que operan desde Berlín, esta integrado por Pablo San José quien se ocupa de la creación y aspectos teóricos y Cynthia Viera quien diseña las estrategias del ‘marketing’ gestión y producción.


Año 2031. Estalla la primera guerra mundial corporativa. Un ataque indiscriminado de las tropas del ejército Wal-Mart/Visa a las fábricas de Nike, en el sur de Asia, ha provocado la catástrofe. Las multinacionales no ven mejor forma de defender sus intereses que con la masacre global.

“Ejércitos Corporativos” anticipa una trama que simula los procedimientos utilizados por las factorías del entretenimiento para lanzar al mercado sus productos multimedia, creando expectación sobre una apocalíptica historia disponible en cine, videojuegos y demás subproductos con los que la industria del entretenimiento acostumbra a desplegar sus mercancías culturales.

La muestra “Ejércitos Corporativos” que incluye vídeo, escultura y dibujo, se inauguró el 23 de enero de 2009 y se está presentando actualmente de manera simultánea en el Tragaluz Digital en Canarias y en la Galería Espacio Líquido de Gijón.

La obra de PSJM se remite a la crítica de la economía política clásica (capitalista) y a la crítica de la economía política del signo (publicidad). Para ello no sólo transforman la idea tradicional del artista, al convertirlo en una empresa comercial, producir masiva o industrialmente sus obras y sustituir la idea de creación aurática por la de diseño, sino que además se sirven específicamente de obras mercantiles que hacen alarde y ostentación de su condición mercantil no para desactivar el mítico valor de uso de las obras de arte, sino más bien para corroer el mítico valor de uso de las mercancías. Su crítica no es tan sólo artística, es también política. No generan obras de arte con la falsa apariencia de mercancías, para hacerlas pasar por una crítica irónica del fetichismo de la obra de arte, sino que producen verdaderas mercancías, con apariencia de mercancías, para reconsiderar el valor artístico y libidinal de la mercancía. Con ello disuelven por un lado el mito del valor de uso de la mercancía como valor ideal y como significado y, por otro, el mito aurático de la obra de arte, como mercancía separada por su valor cultual de los otros productos mercantiles. Como ellos mismos dicen, “en PSJM nos esforzamos por producir simulacros, no parodias”.


Marx es una instalación, performance, acción en espacio público, en fin, un "simulacro" como lo definió PSJM.
El colectivo inauguró una boutique que convierte en mercancía la efigie y el nombre del filósofo anticapitalista.
"Marx. Haz como nosotros, sé diferente» el nombre y eslogan de esta presentación, es entre otras cosas, una serie de artículos de vestir encuadrados en su correspondiente boutique, su línea estética, su campaña de publicidad y, naturalmente, su marca: una producción numerada de camisas, pantalones, vestidos y calzado que el público podrá consumir.
El colectivo señaló su intención de crear como obra, algo simple y banal, pero que pueda llevar a una reflexión: «si se puede consumir todo como mercancía y si eso es bueno o malo».
PSJM continuamente está elaborando en esta línea crítica, entre el arte y el mercado, el objeto estético y el objeto mercantil, la ironía sobre el «aura» de la obra de arte y su manipulación o borrado.
2008, presentado en la feria neoyorquina Pulse y la galería Espacio Líquido, España

M - I - A - M - I -proyecto para la Feria de Arte de Miami

De la serie “Juegos de Pared”, obras que se
adaptan fácilmente al hogar burgués
