Extracto de la introducción del libro:


La injerencia se define como la intromisión en un asunto de otro, generalmente sin autorización y con la intención de desestabilizar y/o dominarlo. La subversión se refiere al intento de derrocar estructuras de autoridad, como un gobierno o Estado, a través de la erosión de las bases y la creación de conflictos entre miembros de la sociedad. Cuando la actividad subversiva se ejecuta contra un gobierno, su intención es ayudar - con asesoría, financiamiento, y apoyo político y moral del exterior - a grupos, organizaciones, partidos políticos e individuos a promover su derrocamiento con acciones violentas y/o destructivas.


En la práctica, la aplicación y detección de subversión e injerencia no es tan sencilla. Por supuesto que un golpe de Estado contra un gobierno elegido democráticamente y apoyado por una mayoría de su pueblo ejecutado por un gobierno extranjero es un acto claro de injerencia. Sanciones, bloqueos, sabotajes y declaraciones hostiles de un gobierno contra otro también constituyen injerencia, tanto como una invasión militar de grandes o pequeñas proporciones.


Pero la subversión es más silenciosa, discreta, escondida y ejecutada por una amplia red de actores – personas, instituciones, empresas, agencias gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación y fuerzas armadas. Es una red tan grande, con brazos que se extienden por todos lados como una gigantesca telaraña, que se hace difícil saber dónde comienza y dónde termina; ¿quién está involucrado conscientemente y quién simplemente se quedó atrapado en la red?


 

La telaraña imperial

Enciclopedia de Injerencia y Subversión

de Eva Golinger y Romaín Migus



Froilán González y Adys Cupull           


Jean-Guy Allard y Eva Golinger presentaron el libro La Teleraña Imperial, obra de la escritora norteamericana Eva Golinger y el sociólogo francés Romaín Migus, en la Feria del Libro de la Habana en San Carlos de la Cabaña, de la capital cubana, sede de la 18 edición de la Feria Internacional del Libro del año 2009.


Las palabras introductorias fueron pronunciadas por el escritor y periodista canadiense Jean Guy Allard, las que dejaron honda impresión, especialmente cuando afirmó: "El libro es una especie de enciclopedia de las actividades de Washington para derrocar gobiernos y subvertir procesos progresistas en el mundo especialmente en América Latina".


Jean Guy Allard reveló el nuevo empleo de Caleb McCarry, la persona que George W. Bush y Condolezza Rice designaron como futuro gobernador de Cuba. El personaje aparece ahora como asesor principal de la presidencia de Creative Associates Internacional Inc., organización que recibe contratos de la USAID para la realización de proyectos en países en ¨transición¨.


El periodista canadiense se preguntó: ¿Caleb McCarry continuará desarrollando desde esa institución las acciones previstas en los informes de la Comisión para la Asistencia a una "Cuba Libre" creada por el ex-presidente George W. Bush?.


Adicionalmente llamó la atención sobre informaciones que circulan en la ciudad de Miami, acerca de que Caleb McCarry transfirió a su cuenta personal el salario correspondiente a dos años de su puesto anterior, más dinero de otras partidas pertenecientes a los proyectos que desde la llamada Comisión para la Transición en Cuba, desarrollaba para derrocar a la Revolución Cubana.


   


Como es conocido, la USAID, nada transparente en su trabajo, contrata agencias que desarrollan sus proyectos subversivos, algunos de ellos no públicos como es el capítulo secreto del Plan Bush contra Cuba que la agencia se encarga de financiar. Hasta hoy nadie ha dicho que dicho Plan haya cesado...


Apuntó el presentador, que esta conducta estaría en correspondencia con las reiteradas malversaciones y desvíos de fondos de las organizaciones anticubanas de Miami, denunciadas por la Oficina Gubernamental de Auditoría (GAO) y el Congreso de Estados Unidos. En cualquier caso sería lógico preguntarse si dicha transferencia bancaria sería autorizada por la administración Bush para que continúe su trabajo de forma inalterable y no pública contra Cuba, y si sería con el conocimiento y la complicidad de la actual administración.


Si no hay malversación, y tales acomodos se hubieran hecho con la complicidad de Obama y sus asesores, entonces estamos en presencia de una burla del actual Gobierno de Estados Unidos a los presidentes de América Latina, que de conjunto o aisladamente han pedido un cambio de su política con relación a Cuba y elimine el bloqueo genocida que durante casi 50 años, imponen al pueblo cubano .


El libro LA TELARAÑA IMPERIAL, generó varios comentarios y una vez que la sala José Antonio Portuondo fue preparada para otra de sus constantes actividades, las opiniones se generalizaron: Magda Matínez, maestra jubilada alertó que los que piensan que la llegada de Obama al poder significaba un cambio en la política imperial son unos ingenuos y deben leer el libro LA TELARAÑA IMPERIAL, para comprender a profunidad la gravedad de las heridas del imperialismo. Recomendó que debe constituir un libro de consulta obligada para maestros y profesores de todos los países de América Latina, que han emprendido el camino de la verdadera independencia.


El joven historiador Otto Marrero, se refirió a un artículo reciente sobre la política de Obama con relación a Cuba, en el sentido de liberar completamente el turismo, no con el propósito de fomentar el benéficioso intercambio y conocimiento entre dos pueblos y culturas vecinas, sino con el propósito de que signifiquen una bomba de relojería que destruya a la Revolución Cubana. Aseveró que seguramente se convertirá en un estallido que lo afectará a ellos mismos, porque los que vengan descubrirán las mentiras que durante tantos años han dicho sobre Cuba.


Lo que nadie puede cuestionar es que Estados Unidos fracasó en su política con el continente y muy especialmente con el pueblo cubano que lleva 50 años venciendo a la agresividad de la potencia más poderosa de la tierra. Los ejemplos van desde los países del sur hasta los centroamericanos.


La investigadora Eva Golinger alertó sobre las confusiones que genera el discurso de la actual Administración, que sería en su esencia más de lo mismo con otro rostro y color y que la nueva cara que el Imperialismo y los grandes monopolios quieren mostrar con Barack Obama, es muy antigua.


Cuando investigamos el paso del antimperialista lider cubano Julio Antonio Mella por Guatemala y Honduras, los historiadores de la ciudad de San Pedro Sula, Eliseo Fajardo, Tomás Erazo, Germán Sierra y Rafael Paredes, nos informaron de un documento que caracterizaba a las grandes empresas bananeras de Estados Unidos en la política de dominación y desprecio. Entre los muchos documentos que obtuvimos en los archivos de esos dos países, encontramos una carta muy reveladora, donde H. V. Rolston, representante de la Tela Railroad Company, le remite a su representante en Puerto Cortés, Luis Melara, sobre sus verdaderos intereses para apropiarse completamente de los recursos de los pueblos en Centroamérica.

La carta, envíada por la Compañía Cortés Development Company, está fechada en Puerto Cortés el 2 de julio de 1920. De ella copiamos algunas de sus partes, éstas dicen:


1. "Para que nuestros grandes sacrificios y nuestras cuantiosas inversiones no hayan sido en vano, debemos adquirir y apoderarnos de tantos territorios de la nación, como particulares, y todas las riquezas que nos permita nuestra capacidad adquisitiva, y nuestro poder de absorción


2. “[...] debemos obtener todas las tierras, que a nuestros intereses estratégicos se hagan aparecer como deseables, que garanticen nuestro futuro engrandecimiento y desarrollo agrícola, incrementando nuestro poder económico.


3. "Debemos obtener contratos implacables, de tal naturaleza que nadie pueda sustentar competencia, ni en el futuro lejano; a fin de que cualquier otra empresa que se estableciere y pudiera desarrollarse tenga nuestro control y se adapte a nuestros principios establecidos.


4. "Debemos obtener concesiones, privilegio, franquicias, abroga ción de impuestos aduaneros, exonerarnos de toda carga pública, de gravámenes y de todos aquellos impuestos y obligaciones que mermen nuestras utilidades y de nuestros asociados. Debernos erigirnos una situación privilegiada, a fin de imponer nuestra filosofía comercial y nuestra defensa económica.”


5. "Es indispensable cultivar la imaginación, de estos pueblos avasallados, atraerlos a la idea de nuestro engrandecimiento y de una manera general, a políticos y mandones que debemos utilizar. [...] es en nuestro interés preocuparnos porque se doblegue a nuestra voluntad esta clase privilegiada, que necesitaremos a nuestro exclusivo beneficio; generalmente éstos, como aquellos, no tienen convicciones, carácter y menos patriotismo; y sólo ansían cargos y dignidades, que una vez en ellos, nosotros se los haríamos apetitosos.


En el punto 6, señala la carta que estos hombres no deben actuar por su propia iniciativa y deben estar bajo su control inmediato y en el punto 7 dicen que deben separar a los amigos que han estado a su servicio, a los que consideran envilecidos por su lealtad y afirma: "Tenemos necesidad, sí, de su país, de sus recursos naturales, de sus costas y sus puertos, que poco a poco debemos adquirir".



Mapa de los Club Med del mundo; Canal de Panamá


En el punto 8 la carta dice: "De una manera general, todas las palabras y pensamientos, deben dar vueltas en torno de estas palabras: poderío, bienestar material, campos de trabajo, disciplina y método. Hay que proceder con sutileza, no exponiéndonos a ninguna idea que nos señale o justifique pretensión dominadora. Nada de acción bienhechora ni consideraciones, en resumen, ningún aliento
generoso. Si nuestros proyectos terminasen mal, tomaríamos una nueva orientación, nos haríamos más modestos, más sencillos, más simpáticos y quizá buenos".


En el punto 9 la carta dice: "Debemos producir un desgarramiento en la incipiente economía de este país, para aumentar dificultades, y se faciliten nuestros propósitos. Debemos prolongar su vida trágica, tormentosa y revolucionaria; el viento sólo debe soplar a nuestras velas, y sus aguas humedecer no más que nuestras quillas".


Es un patrón de la forma en que siempre han actuado los representantes de los grandes intereses capitalistas. En estos momentos de crisis económica, no hay por qué dudar que sea la política del imperialismo norteamericano y de su representante Obama.


Los conceptos expuestos en la mencionada carta hacen reflexionar -un poco más- sobre la política de Estados Unidos y la importancia
del libro LA TELARAÑA IMPERIAL, de Eva Golinger y Romaín Migus: La obra tiene el extraordinario valor de alertar y desnudar el plan del imperialismo norteamericano en su política de dominar a nuestro continente y apoderarse de sus recursos.


Ninguno de nuestros pueblos y gobiernos pueden estar ajenos a estos propósitos y creer que Obama, un joven de apariencia honesta, centrada, calmada e inteligente, no se verá forzado a -como dice la carta fechada el 2 de julio de 1920- presentarse como un hombre "más sencillo, más simpático y hasta quizá bueno" ante los humildes, explotados y desposeídos de América Latina.




Fuente: lapolillacubana, vía kaos en la red




 

26 de febrero al 4 de marzo, 2009, no.34

semanario  cultural  de  caracas

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