El Banco de semillas del Juicio Final

Dudoso: Bill Gates, Rockefeller y las Gigantes Empresas de Modificación Genética se juntaron para proteger las semillas originarias del planeta.



Bill Gates creó en 2006 una fundación con una dotación de 35 mil millones de dólares, no necesariamente para ayudar, sino que le permitía conservar su fortuna intacta, libre de impuestos, con solo invertir 1500 millones de dólares anuales.


Cuando Bill Gates invierte es para sacar provecho (y puede ser cruel), por lo que es importante ver, porque donó a través de su Fundación la generosa suma de 30 millones de dólares para la conservación de semillas del mundo.

De los variados financiamientos de esta fundación, ninguno puede parecer más curioso que el que tiene lugar en las frías regiones del Ártico, en una isla remota llamada Spitsbergen en el grupo de islas noruegas conocido como Svalbard, donde la Fundación de Bill Gates está invirtiendo decenas de millones de dólares, con socios de lujo como La Fundación Rockefeller, la Corporación Monsanto, la Fundación Syngenta y el Gobierno de Noruega, entre otros.


El proyecto es llamado popularmente como “El Banco de semillas del Juicio Final”, aunque oficialmente se le conoce como Svalbard Global Seed Vault (Baúl de Semilla Global de Svalbard).

 

Este banco de semillas, construido en el interior de una montaña en la isla de Spitsbergen, Noruega, ya está funcionando, el pasado 26 de febrero cumplió un año desde su inauguración oficial.

El banco tiene puertas blindadas con sensores de movimiento, muros de acero reforzado y de hormigón de un metro de anchura y contendrá hasta tres millones de variedades de semillas diferentes de todas partes del mundo “de forma que la diversidad de especies de cosechas pueda ser conservada en el futuro”, según el Gobierno Noruego.

La instalación no dispondrá de personal trabajando a tiempo completo, sin embargo la inaccesibilidad relativa de baúl facilitará la monitorización de cualquier actividad humana en sus cercanías.




Los principales protagonistas que están esponsorizando este proyecto son:


  1. Bill & Melinda Gates Foundation, como se ha dicho, fundada por el creador de Microsoft, se presenta al mundo como una fundación “transparente” que tiene como objetivo ayudar a los países en vías de desarrollo con proyectos de educación, salud, tecnología, etc. 

  2. Gigantes del negocio de la agricultura, como Monsanto, DuPont/Pioneer Hi-Bred, un consorcio de empresas poseedores de las patentes más importantes de semillas de plantas modificadas genéticamente y todo tipo de sustancias químicas para la agricultura.
     

  3. Syngenta, una empresa basada en Suiza dedicada a agroquímicos y semillas genéticamente modificadas a través de la Fundación Syngenta.
     

  4. La archiconocida Fundación Rockefeller, el grupo privado que creó la Revolución Genética con financiación de cerca de 100 millones de dólares desde 1970.
     

  5. CGIAR, el grupo consultivo para la investigación agrícola internacional, fundado por la Fundación Rockefeller con objeto de promocional la idea de la pureza genética por medio del cambio de la agricultura.


La CGIAR consiguió trazar en la Organización de Agricultura y Alimentos de las Naciones Unidas, su plan “Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y el Banco Mundial” y de esta forma, como una buena jugada de ajedrez, la fundación Rockefeller comenzó a dar forma a la política agrícola global, y así las “generosas” fundaciones de Rockefeller y Ford promocionan, en nombre de la ciencia y la eficiencia y la solución final del hambre en el mundo, la Revolución Genética en los países en vías de desarrollo.



Recordemos que lo que ahora se llama “genética”, antes se llamaba ‘eugenética’ y también era apoyada y financiada por los mismos organismos y poderes financieros desde los años 20.

Es el mismo “selecto” club que financiaba la eugénetica, la pureza de la raza, que ha financiado el proyecto de la definición de la secuencia genética del ser humano (es decir, el proyecto ‘Genoma Humano’) y la genómica, está financiando ahora un proyecto para conservar en lugar tranquilo para semillas de las especies agrícolas conocidas en la Tierra.


Hay que añadir que el proyecto de Svalbard estará dirigido por una organización llamada Fundación para la Diversidad Global de las Cosechas con sede en Roma, cuya presidenta es una tal Margaret Catley-Carlson , quien “casualmente” era presidente hasta 1998 de la organización llamada Consejo de Población (Population Council), con sede en NY, fundada en 1958 con objeto de promover “la planificación familiar”, dispositivos de control de natalidad, la esterilización de mujeres y “el control de natalidad” en países en vías de desarrollo.

Actualmente uno de sus objetivos fundamentales es promover la “investigación del SIDA”, o más bien, la promoción de la “teoría oficial sobre el SIDA”


 

La agroindustria promociona la proliferación de semillas modificadas genéticamente de forma que no son reproductivas y los agricultores deben comprar las semillas cada año, ya que, a diferencia de las especies normales, éstas no pueden ser polinizadas.

 

Es decir, venden los huevos, pero no la gallina, y además muchos de estos programas son financiados y promovidos de forma gubernamental “para resolver el hambre en el mundo”, cuando lo que se hace en realidad es hacer que los países pobres se endeuden aún más, sin que sus problemas sean resueltos de ningún modo.

Al mismo tiempo se concentra la cadena alimenticia en manos de multinacionales y corporaciones, sin control alguno por parte de los agricultores, ni las autoridades.


La concentración del poder sobre la agricultura global en pocas manos (DuPont’s Pioneer Hi-Bred y Monsanto principalmente) de las patentes de semillas, los fertilizantes químicos y las semillas híbridas ha convertido en poco tiempo a los agricultores de los países en vías de desarrollo en totalmente dependientes de la agroindustria, americana, principalmente.

Y con todo esto en mente, pensemos ahora en el hecho de que la Fundación Rockefeller y la Fundación Gates, entre otros, están invirtiendo millones de dólares en conservar cada semilla en caso de un escenario de “fin del mundo” .

Simultáneamente, el mismo club de poderosos, por un lado, promocionan la proliferación de semillas patentadas genéticamente modificadas, proceso que de forma natural va a destruir la planta y las variedades naturales, a medida que se introducen sus híbridos en la naturaleza, y, por otro lado, invierten decenas de millones de dólares en preservar cada variedad de semilla natural en un baúl a prueba de bombas en una región remota del Ártico para que la diversidad de las especies naturales pueda ser conservada para al futuro en que se pueda restaurar su implantación.

Al final, es un monopolio el hecho que unas pocas empresas tengan el control absoluto de la cadena alimenticia del planeta, y es evidente el monopolio a venir, cuando las semillas originales hayan desaparecido, pues se encontrarían sólo a disposición de Du Pont, Monsanto o Dow Chemical, en lugares tan lejanos como Svalbard.

 

Ya lo dijo públicamente Kissinger en 1970 (otro miembro de este club de poderosos):

“..si controlas la cadena alimenticia, controlas el mundo”





Vea un video de la Bóveda (en inglés)


Textos en español:


Bill Gates, Rockefeller y los gigantes de la biogenética saben algo que ignoramos.



más información (en inglés)


Grain.org / WordPress / rastaseed




Fuentes: Trinity / Pleyades

 
Otro dudoso programa de ‘ayuda’ de la Fundación Bill-Melissa Gates, es el programa de investigación y vacunación contra el SIDA en África.
El presidente de la Comisión Europea José Manuel Barroso durante la inauguración de la Bóveda Svalbard, el 26 de febrero 2008

Hay cerca de 1400 bancos de semillas en el mundo -de gobiernos como China, Rusia, Japón, India, Corea del Sur, Alemania y Canadá, siguiendo este orden de importancia. La capacidad de todos estos bancos de semillas es de dos millones de variedades de semillas distintas entre sí.


La bóveda de Svalbard tiene una capacidad de cuatro millones y medio de variedades distintas.





Si se repasa un poco la historia de la empresas de la agro -industria veremos que fueron estas las que desarrollaron innovaciones tan peligrosas para la salud humana como la dioxina, el agente naranja, encubrieron durante décadas agentes cancerígenos, tóxicos que se han utilizado como herbicidas como el glifosfato de Monsanto que contamina las aguas subterráneas, etc. etc.



 

5 al 11 de marzo, 2009, no.35

semanario  cultural  de  caracas

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