Festival de Joropo 2009

en homenaje a Silvino Armas



Hoy por hoy el joropo con sus particulares tipologías regionales se mantiene vigente, no sólo como una práctica tradicional arraigada en el pueblo venezolano, sino también como una matriz musical que se ha ido revitalizando en el tiempo, a través del aporte de un sinnúmero de intérpretes y creadores. Son razones más que sobradas para que el Centro de Arte La Estancia desarrolle a lo largo del mes de marzo el presente Festival del Joropo 2009, el cual estará dedicado al legendario “Catire de Las Barrancas”, Silvino Armas, egregio cantador tuyero, cuya singular voz signó por décadas el joropo mirandino.




Silvino Armas y “Joropo 2009”

Hasta entonces considerado leyenda viviente del canto central, Silvino Armas fue heredero directo de la estirpe más recia del joropo mirandino (del estado Miranda) y uno de los primeros cantadores que grabó en disco este estilo de música, hacia 1949.  De tal suerte, Los asistentes tendrán la irrepetible oportunidad de conocer las diversas variantes de este ritmo alegre, entre las que destacan el joropo central, el joropo oriental y el joropo llanero, sin olvidar los pocos difundidos joropo guayanés y joropo urbano.



PROGRAMA


CONCIERTOS



Viernes 13 de marzo, 7 pm (Convite)


Música de Cámara de Inocente Carreño

Sentido homenaje a uno de los grandes referentes de la música académica venezolana; con sus poemas sinfónicos y una importante obra para música de cámara, este margariteño universal es una de las figuras señeras del panorama orquestal patrio.


Sábado 14 de marzo, 4 pm


Joropo Oriental


Mónico Márquez y su Grupo Estribillo

Mónico Márquez es un polifacético cultor de la música tradicional del estado Sucre, particularmente del joropo, hecho que le ha granjeado el distintivo de “Patrimonio Cultural Viviente”. Se presenta acompañado de su Grupo Estribillo integrado por destacados músicos venezolanos.

Tierra de Gracia y Rita Figueroa

Tierra de Gracia se crea en Cumaná el año de 1984,  con el propósito de difundir distintos géneros de la música tradicional sucrense. En 1994, el grupo fue declarado “Patrimonio Cultural Viviente del estado”. Se presenta con ellos Rita Figueroa, un nuevo valor del canto popular de la región.


Domingo 15 de marzo, 11 am


Joropo Oriental


Hernán Marín y Ensamble Kariña

El cantor cumanés Hernán Marín se erige como uno de los grandes valores de la tradición musical de oriente; se le conoce por su singular destreza en el canto del estribillo cotorreao. Comparte escenario con el destacado ensamble instrumental “Kariña” del estado Anzoátegui.

Sábado 21 de marzo, 4 pm

Joropo Guayanés


Cheo Hurtado y La Cuerda de Carmito

Sobran los comentarios para reconocer los méritos musicales del virtuoso cuatrista guayanés Cheo Hurtado, quien además se ha dedicado a la difusión de la bandola guayanesa y su repertorio. Compartirá escenario con “La Cuerda de Carmito” emblemática agrupación de Ciudad Bolívar, de la cual fue fundador.


Domingo 22 de marzo, 11 am


Joropo Urbano


Joropo Jam 

El colectivo musical “Joropo Jam” reúne a un grupo de reconocidos intérpretes que buscan integrar sus virtudes como instrumentistas  alrededor del joropo, experimentando con recursos y procedimientos sonoros del quehacer musical citadino.


Sábado 28 de marzo, 4 pm


Joropo Llanero


Anselmo López

Conocido en el medio musical como “El Rey de la Bandola”, el nombre del barinés  Anselmo López es un paradigma tanto para dicho instrumento como para la música llanera. Su dilatada trayectoria artística le ha sido reconocida con la distinción del Premio Nacional de Música del CONAC. 


Domingo 29 de marzo, 11 am


Joropo Llanero


Vidal Colmenares, Nelson Parra y Los Cabresteros de Guanarito

En la voz y versos de Vidal Colmenares trasluce el más auténtico sentir del llanero veguero. Con tonadas, pasajes y golpes o en un improvisado contrapunteo con su paisano Nelson Parra, Vidal Colmenares y su grupo Los Cabrestreros de Guanarito son esencia de los llanos de Portuguesa.



OTRAS ACTIVIDADES EN EL

CENTRO DE ARTE LA ESTANCIA


EXPOSICIONES

Figuraciones. Colección PDVSA

Salas expositivas de PDVSA-La Estancia

Una fantástica muestra de la experiencia de la representación figurativa plasmada por Arturo Michelena, Armando Reverón, Luisa Palacios, Jacobo Borges, Marisol Escobar y otros maestros de la plástica nacional.


TEATRO


Domingo 15 de marzo, 3 pm


Teatro: “Un Sueño Azul”

Sumido en un mundo de fantasía, el pequeño Ramón encuentra una mágica iguana que pasará a ser su compañera de aventuras. Juntos, infante y reptil, descubrirán que la vida es un sueño.


Domingo 22 de marzo, 3 pm


Teatro: “Por un Mundo Mejor”

Rocco el ratoncito y Cuqui la cucarachita tratan de embaucar al pequeño Juan Andrés, para que convierta su habitación en un pequeño reino de desperdicios. ¿Descubrirá el niño el ardid del intrigante roedor y su compañera insecto?


Domingo 29 de marzo, 3 pm


Teatro: “El Árbol de la Abundancia”

De la hermana República de Colombia llegará un grupo de titiriteros para ilustrarnos de manera colorida y amena el origen de la vida y la multiplicación de los seres según la tradición de la etnia witoto del Amazonas.




 



Orígenes


En Venezuela hablar de joropo es hablar de fiesta; es la alegría hecha música, danza y poesía; momento para compartir afectos o para medir destrezas artísticamente. Pero además, el joropo es una de las más preciadas  y emblemáticas expresiones tradicionales del pueblo venezolano, en cuyas múltiples variantes regionales y estilísticas, se consolidan distintos aportes étnicos que perfilan a nuestro gentilicio.


Los estudiosos de la tradición popular venezolana coinciden en señalar que el joropo venezolano, al igual que el jarabe mexicano, está entroncado con antiguos cantos y bailes del fandango andaluz. De hecho, afianzan su procedencia hispano-arábica –entre otros elementos- en que la palabra joropo deriva de la voz árabe xärop, que quiere decir sirope o jarabe, la cual probablemente aludía a algún tipo de bebida que se consumía en los bailes de fandango. Aún se conserva en algunos pueblos del país el uso del término fandango o fandanguillo para el baile de joropo.


Si bien el término joropo es polivalente ya que se refiere a un evento social, a un baile y a su música, es alrededor de esta última condición que adquiere mayor complejidad. Golpes, pasajes, corríos, estribillos, revueltas, y  entreveraos –las  cuales a su vez  admiten diversas variantes formales- son algunas de las denominaciones que distinguen distintas categorías musicales propias del joropo.


Joropo central


También conocido como joropo tuyero, mirandino (del estado Miranda) o aragüeño (del estado Aragua), comprende dos grandes categorías formales: pasajes y golpes. La primera, de un desarrollo más extenso, se estila predominantemente en el estado Aragua, mientras que la segunda, caracterizada por un ritmo más “tramado” y un discurso armónico cíclico,  es propia de la región mirandina. El formato por excelencia para la interpretación del joropo central es el de un arpa con cuerdas metálicas en la tesitura aguda, y un cantor que a su vez ejecuta las maracas.
A este conjunto se le denomina popularmente “Arpa, maraca y buche”. Otras opciones instrumentales en sustitución del arpa son la de las de la guitarra tuyera o la bandola central de cuatro órdenes de cuerdas dobles.


Joropo oriental


Son tres categorías básicas las que dan cuerpo a la tradición del joropo en el oriente venezolano: el joropo propiamente dicho, los golpes y el estribillo. Los golpes y el estribillo oriental se caracterizan por tener unos parámetros formales, melódicos y armónicos predeterminados por la tradición popular, en tanto que cada joropo oriental presenta particularidades estilísticas y estéticas que lo convierten en una composición única en su género. Tradicionalmente, predominan como instrumentos solistas o para “florear” el canto, la mandolina o la bandola oriental y en el estado Sucre y norte de Monagas, se utiliza también un acordeón llamado localmente cuereta. Como instrumentos acompañantes están el cuatro y las maracas, a los cuales se le puede sumar la guitarra, la marímbola y un tambor cuadrado que recibe el nombre de caja.


Joropo guayanés


El hecho de ser la región guayanesa, particularmente la cuenca
del Orinoco, una encrucijada que se vincula tanto con el llano como con la zona nororiental del país, se refleja en un estilo de joropo que sintetiza elementos de ambas tradiciones bajo una particular sonoridad. Formas musicales como el seis llanero o el manzanares oriental, se redimensionan en manos de los músicos guayaneses, quienes le imprimen nuevos giros melódicos y variaciones rítmicas. La mandolina y la bandola de cuatro órdenes de cuerdas dobles – en este caso metálicas- fungen como instrumentos solistas con el acompañamiento del cuatro, la guitarra y las maracas.


Joropo urbano


La fuerza musical que entraña el joropo en sus distintas variantes regionales y estilísticas, siempre se ha colado en la sensibilidad artística
de compositores y ejecutantes de los principales centros urbanos del país. Son innumerables las composiciones, tanto de corte académico como popular, que bajo la denominación genérica de joropo forman parte del repertorio instrumental y vocal de destacados intérpretes nacionales. Algunas, como es el caso de la pieza “Alma Llanera” del compositor guaireño y durante muchos años director de la Banda Marcial Caracas, Pedro Elías Gutiérrez, se han convertido en himnos sentimentales del pueblo venezolano. En tal sentido es de rigor incluir como parte del presente festival, distintas propuestas estéticas sustentadas en el joropo como forma musical.


Joropo Llanero


Es más que evidente que el joropo llanero, probablemente sustentado en la imagen mítica y heroica del lancero venezolano
como paradigma de nuestra libertad, se ha convertido en emblema del joropo venezolano. Su proyección sin lugar a dudas, ha tenido gran alcance nacional e internacional. Musicalmente el joropo llanero comprende dos grandes categorías: el pasaje y el golpe. El primero constituye lo que bien podría reconocerse como la canción del llanero dado su carácter lírico y sentimental, mientras que el segundo forma parte del llamado “canto recio” y comprende un importante número de especies musicales. El conjunto instrumental propio de esta tradición esta formado por el arpa o la bandola llanera como solistas, cuatro, maracas y el bajo de reciente incorporación.





Fuente: Comunicado Centro de Arte La Estancia


 

12 al 18 de marzo, 2009, no.36

semanario  cultural  de  caracas

corneta