
La cultura como encrucijada
"la cultura es un mecanismo de orden, de ingeniería de consenso"
En el número 97 del Periódico Diagonal entrevistan a Antonio Méndez Rubio, profesor de Comunicación Audiovisual y Periodismo en la Universidad de Valencia, poeta y crítico de la cultura, y hablan con él sobre el estado de los mecanismos ideológicos culturales contemporáneos.
Por: Alberto García-Teresa
Criticas la maquinaria cultural que sostiene, alienta y justifica un sistema adormecido, injusto y desigual.
La cultura se ha convertido en el principal vector estratégico de la crítica social. Es tanto un mecanismo de orden, de ingeniería de consenso, como un mecanismo de revuelta intratable (como diría Bauman) cada vez más conscientemente utilizado como recurso operativo por movimientos sociales de distinta índole. El poder, que es hoy ante todo un poder inmediatamente mercantil y sólo mediatamente político, traduce las potencialidades de socialización de la cultura a la forma dominante de una cultura mediática o masiva regida sobre todo por principios instrumentales, fonológicos, especialmente motivados por las necesidades de la publicidad y de la propaganda. En este sentido, a menudo llamamos ‘medios de comunicación social' a determinados aparatos de trasmisión de mensajes (informativos, de ficción o entretenimiento...) para los que la sociedad no es tanto un sujeto realmente comunicativo como un objeto o un medio (las célebres ‘audiencias') que es maximizado con fines de negocio a gran escala.

A mi modo de ver, el peligro del ‘nosotros' para una práctica o discurso críticos es que se convierta en una especie de mero ‘yo' agrandado, autosuficiente en su plural paradójicamente unitario. Frente a lo que ha defendido cierta izquierda convencional, mi impresión es que los bloques terminan bloqueando la viabilidad de una táctica o estrategia que se quiera subversiva. Por eso apuesto más bien por una subjetividad elíptica, espectral, inquietante en su inminente invisibilidad. Como decía en El hombre invisible H.G. Wells, lo bueno de la invisibilidad es que la policía no está acostumbrada a ponerle esposas a los espectros.
¿Cómo actúa la tradición cultural en este sentido?


Apelas a un arte subversivo también en su forma, que agite en su percepción estética, y que movilice al público también en el propio esfuerzo de su comprensión.
Defiendo un arte o una poética que empiece por considerar al receptor o lector como coautor, que sea una invitación a la interacción, a una producción de sentido necesariamente compartida y en precario. Como decía V. Núñez, en el fondo del fondo está la forma. La función del arte o la poesía puede entonces radicar en la producción de desasosiego, de espaciamientos: en hacer sitio para que el otro respire. Si eso se consigue ya sería una forma (tan invisible como incisiva) de interrumpir el consenso ciego en torno a la obviedad y la eterna repetición de lo mismo que define las prácticas artísticas más inofensivas del momento actual.
¿Qué ha ocurrido cuando se ha instaurado la publicidad y sus formas, estilo y recursos como sistema comunicativo hegemónico?

Fuente: contraindicaciones / e-madrid
Periódico Diagonal no 97. Del 5 de marzo al 18 de marzo de 2009


