Videos en línea: 7 cortos

del Festival Internacional de Cine Pobre


Esta es una selección de los cortometrajes disponibles en la red que participan en la competencia del Festival Internacional de Cine Pobre, que se realiza en Gibara, Cuba, del 13 al 19 de abril. La variedad de las obras pone de manifiesto la amplitud del concepto acuñado por el creador del certamen, el recientemente fallecido Humberto Solás, director, entre otros filmes, de los clásicos cubanos Lucía (1968) y Un hombre de éxito (1985) y, más recientemente, de Barrio Cuba (2005).



Their Circumstances de Jihyun Ahn (Estados Unidos, 2007)




























Primeros auxilios de Antonio Muñoz de Mesa (España, 2007)




























Signos de interrogación de Luciana Abad (Argentina, 2008)




























Djinn de Eliane Lima (Brasil-Estados Unidos, 2008)




























Héroes no hacen falta alas para volar de Ángel Loza (España, 2007)




























Brainstorm de Eduardo del Llano (Cuba, 2007)




























Neocon de Carla MacKinnon (Gran Bretaña, 2007)




























MANIFIESTO DEL CINE POBRE



ACLAREMOS LOS MALENTENDIDOS

Cine pobre no quiere decir cine carente de ideas o de calidad artística, sino que se refiere a un cine de restringida economía que se ejecuta tanto en los países de menos desarrollo o periféricos, así como también en el seno de las sociedades rectoras a nivel económico-cultural, ya sea dentro de programas de producción oficiales, ya sea a través del cine independiente o alternativo.


1- El intento de globalización acentúa el abismo entre el cine pobre y un cine rico. Ello comporta, definitivamente, el peligro de la implantación de un modelo único de pensamiento, sacrificando a su paso la diversidad y la legitimidad del resto de las identidades nacionales y culturales.


2- Hoy día, es la revolución tecnológica en el cine, la portadora de eficaces medios de resistencia a este proyecto despersonalizador, al consolidarse progresivamente nuevas posibilidades técnicas, que como en el caso del video digital y su ulterior ampliación a 35mm reducen notablemente los procesos económicos de la producción cinematográfica.


3- Ello repercute en una gradual democratización de la profesión, al desequilibrar el carácter elitista que ha caracterizado a este arte vinculado inexorablemente a la industria.


4- Aprovechar y estimular esta reducción de costos de producción, significará en un futuro inmediato la inserción en la cinematografía de grupos sociales y de comunidades que nunca antes habían tenido acceso al ejercicio de la producción del cine, a la vez que dará perdurabilidad a las incipientes cinematografías nacionales.


5- Ello será el baluarte fundamental para escapar de un sentimiento de indefensión ante el vandalismo globalizador y permitirá legitimar, de una vez y por todas, la polivalencia de estilos, legados y propósitos de un arte que no será patrimonio de un solo país ni de una sola e impositiva concepción del mundo.


6- Para que esto ocurra eficazmente, habrá que derribar el muro del control de la distribución cinematográfica por un solo grupo de mayores o transnacionales, que genera la alienación del público, al no tener éste acceso a las obras de sus autores nacionales.


7- Ello nos permitirá luchar contra el espectáculo de la violencia gratuita cinematográfica, que envilece a las audiencias y especialmente a los espectadores más jóvenes.


8- Una gradual desalienación del público solo será fecunda si los diferentes gobiernos implantan acciones legales que apoyen la producción y la distribución de sus obras cinematográficas autóctonas.


9- Entonces el cine habrá salido, definitivamente de la era de la barbarie.



Humberto Solás









Página del Festival de Cine Pobre: www.festivalcinepobre.org





Fuente: Revista Vertigo

 

16 al 22 de abril, 2009, no.41

semanario  cultural  de  caracas