Captar e incidir
ACERCAMIENTO A LA GEOGRAFÍA DEL VIDEOACTIVISMO
Por: Luis E. Herrero
‘Videoactivismo’: todas aquellas acciones de contestación de amplio espectro político, social y artístico que utilizan el video como herramienta y encuentran en las nuevas tecnologías su medio natural de creación y difusión.
En 1965, el videoartista Nam June Paik hace su primera grabación con equipo ligero de Sony sobre la llegada del Papa a Nueva York. Ese mismo año, Jonas Mekas y su Filmmakers Cooperative plantean la distribución de 200 cámaras de 8 y 16 mm entre jóvenes negros con el único objetivo de que se expresen a sí mismos mediante imágenes. Con diferentes formatos de
captación, en ese mismo año concurren las dos vertientes elementales que conforman el quehacer videoactivista. Ya para 1971 Shamberg y Raindance Corporation publican Guerrilla television, libro y posterior movimiento que lucha contra los poderes políticos, institucionales y mediáticos, paradigmático punto de inflexión del nuevo antagonismo tecnológico. En 1977 se constituye el colectivo Video- Nou en Barcelona, vuelta de tuerca autóctona que aúna la doble tarea elemental del videoactivismo, a la que se suma la fugaz existencia de La Mirada Electrónica, grupo que actúa en Vallecas (Madrid) allá por 1978. En Italia, al calor del movimiento autónomo surgen múltiples activistas del video. La tarea de todos ellos: captar la realidad e incidir en su transformación. El videoactivismo es la adecuación tecnológica de prácticas antagonistas atemporales que concurren en el momento en el que el video se consolida como parte de nuestras vidas. Hoy día, el videoactivismo está permeado por las nuevas apuestas que posibilitan los diversos medios: proyectos bloggeros como Alive in Baghdad o Alive in Mexico cuentan lo que les pasa a espectadores como usted. Y es precisamente en este punto donde se encuentra la clave de la cuestión: el videoactivismo presenta un común denominador en la superación del modo espectador para que el definido institucionalmente como ‘receptor’ sea partícipe activo del proceso comunicativo, lugar donde entronca la captación de imágenes con la teoría crítica comunicativa de Brecht, de Berardi, de Debord, de Vertov.
EL VIDEOACTIVISMO utiliza las tecnologías de vídeo con un afán emancipador / Craig Morse Culture Subculture Photography
Activistas y artistas
La subversión del sentido vertical de la comunicación presenta diferentes estilos, desde las muchas aproximaciones videoartísticas, pasando por los formatos clásicos de la contrainformación (Indymedia, Nodo50, Sindominio, Kaos en la red, A las barricadas) hasta las más señeras y militantes de ellas, que utilizan las posibilidades audiovisuales como excusa para generar otras dinámicas sociales.
En el caso italiano abunda la fórmula de las telestreets, televisiones comunitarias de barrio, ciudad o pueblo donde los formatos y contenidos son decididos por los implicados. Educación audiovisual de calle, alfabetización audiovisual o eliminar el concepto de público/ audiencia son elementos comunes a InsuTv (Nápoles), TelestreetBari o Spegnila Tv (Roma). Las
telestreets tratan de contribuir a la proliferación de iniciativas autónomas y utilizar la tele como laboratorio de relaciones sociales, además de constituir un circuito comunitario en el que se archivan sus producciones (NGVision) en el que se ven, suben o bajan las mismas.
En España la pionera cabecera de Insuemisión (TeleK, televisión local de Vallecas, Madrid) se remonta a mayo de 1995 y reflejará las actuaciones de los movimientos sociales de los ‘90 (insumisión, okupaciones, género, movimientos vecinales), para aparecer a finales de la década el colectivo de video Deyavi y en 2002 Telepiés (ambos en Lavapiés, Madrid). En la actualidad la capital
acoge el proyecto de SinAntena, televisión libre por internet animada por el espíritu del software libre, el de Envideas y KintoppTV.
En Galicia operan los francotiradores de Gzvideos, mientras que Barcelona acoge tres interesantes iniciativas. Por un lado Horitzó TV, televisión efímera, digital y libre, que aporta novedades fundamentalmente en cuanto a contenidos, realizados por el equipo de creación, colaboradores externos o aportaciones espontáneas. En segundo lugar el realizador y videoartista Daniel Miracle es inspirador de Neokinok TV, televisión horizontal, participativa y eminentemente experimental; entre sus credenciales, una ouija retransmitida en directo, conexiones desde un mercado de ganado o entrevistas a pie de calle con un equipo ENG, formado por un casco con tres cámaras y un transmisor. Además Okupem les Ones emite desde el canal 52 de UHF en un radio limitado de la ciudad, y es un colectivo que, desde 2003, lucha para ubicar el ‘tercer sector’ en un ámbito legal, pues la Ley del

Audiovisual sólo reconoce dos espacios (público y privado), y no deja opción a “formas de comunicación colectivas, comunitarias, donde la ciudadanía no sea sólo audiencia o consumidora pasiva, sino que pueda intervenir en la propiedad, la gestión y la creación de medios propios”.
En Mathare, suburbio de Nairobi (Kenia), emite Slum Tv con el fin de documentar la vida de sus habitantes y reevaluar sus vidas a través de la cámara. En Salvador de Bahía (Brasil), TVLata hace lo propio en la favela.
Recuperar la comunicación
Son todos proyectos comunitarios de televisión, experiencias con un afán emancipador de tecnologías abiertas en las que la comunicación es activismo; no es un instrumento de la acción política sino la acción
política misma. Tratan en suma de recuperar y reconfigurar los espacios de comunicación social tradicionalmente ligados a la televisión.
El videoactivismo recorre varios espacios conduciendo fragmentos de realidad del entorno físico al virtual. Crea y reasigna significados, como hace María Cañas en Animalario Tv. El videoarte experimenta con nuevas narrativas y estéticas visuales (videowalls, film interactivo, videoweb), divulga nuevos métodos de uso del imaginario (streaming art, webcams, archivos de imágenes como Archive.org).
Proyectos para quien quiera hacerlos propios, grupos que utilizan el video como soporte, relaciones comunicativas horizontales, televisiones comunitarias, realizadores y videoartistas... cosas que se ven, que se imaginan y que el sistema mediático dominante no disimula al ocultar.
Fuente: Diagonal