
El artista plástico propone una mirada utópica de la ciudad en la muestra Trascaracas, la cual reúne 50 de sus obras más recientes en la Torre La Previsora

Por: Carmen Victoria Méndez
Pancho Quilici no se considera, ni por asomo, un pintor de la Escuela de Caracas. A diferencia de los paisajistas de principios del siglo pasado, sus obras se han caracterizado por recrear mundos paralelos y espacios sin tiempo ni lugar.
El artista plástico traslada su visión utópica y onírica de la geografía al proyecto Trascaracas, una muestra que combina pintura, video e instalación como variaciones sobre un mismo tema: la urbe. La exposición será inaugurada el próximo jueves 14 de mayo en la galería de la Torre La Previsora, ubicada en Plaza Venezuela.
Quilici plantea un doble juego entre lo documental y lo utópico en la exhibición conformada por 50 obras. La pieza central es un panel que muestra una panorámica pintada de la ciudad. Esa estructura tiene nueve huecos que representan ventanas, a través de las cuales se puede observar una especie de caleidoscopio.
Según Quilici, la parte externa de la pieza muestra la visión sublimada y onírica que él tiene de Caracas; del otro lado está la realidad. "Por eso se llama Trascara- cas. Quiero reflexionar acerca de lo que sucede detrás de esa Caracas que descubrimos. Uno penetra por las ventanas y ve otra imagen de Caracas, entra en lo palpable".
El proyecto fue concebido por encargo de Seguros La Previsora.
Así que

Trascaracas está conformado por cinco series. "En todas ellas hay omnipresencia del Ávila, además de unas intervenciones utópicas de construcciones en línea sobre el paisaje", describe Quilici.
El artista cuenta que su fin último fue presentar una ciudad en transformación donde nada es reconocible, pero cuya identidad se deja adivinar. "Lo esencial de Caracas está captado a pesar de que no hay detalles. Eso fue lo interesante: descubrir que Caracas tiene una esencia indivisible".
Para el pintor, era difícil enfrentar el proyecto de una manera naturalista, es decir, copiando la realidad. Ese no ha sido su discurso, y además, la distancia no se lo permitió, pues está radicado en Francia. "La primera intención fue

Fue una especie de sueño e iba libremente hacia lo imaginario y lo nostálgico. Por eso la obra tiene valores emotivos muy fuertes".
Su forma de pintar también se aleja de los cánones del paisajismo. "Para hacer este trabajo tomé como referencia la obra de Pedro Ángel González y Manuel Cabré, y me di cuenta de que no sé pintar.
Puedo hacer una montaña a mi manera, como yo la percibo, pero no puedo recrearla en el sentido clásico. No tengo nada que aportar al paisajismo. Tampoco me interesa hacer crítica social con mi obra.
Pintar es un gesto de vouyerismo, porque sólo me ha interesado mirar", sostiene.

Trascaracas
Inauguración jueves 14 de mayo
en la galería de la Torre La Previsora
Plaza Venezuela -
Fuente: talcualdigital

