Mario Benedetti (1920-2009)


El escritor uruguayo Mario Benedetti murió el pasado domingo en Montevideo a la edad de 88 años.


Mario Benedetti nació el 14 de septiembre de 1920 en Paso de los Toros, departamento de Tacuarembó, República Oriental del Uruguay. En 1945 integró la redacción del semanario Marcha, en 1949 publicó su primer libro de cuentos, Esta mañana, y un año más tarde aparecen los poemas Sólo mientras tanto.


Es en 1960, con la publicación de La tregua, cuanda alcanza trascendencia internacional, con más de un centenar de ediciones; traducida a diecinueve idiomas, La tregua fue llevada al cine, el teatro, la radio y la televisión.


En 1973 debió abandonar su país por razones políticas; entonces vivió en la Argentina, Cuba, Perú y España. Su vasta producción literaria abarca todos los géneros, incluyendo famosas letras de canciones. Autor de unos 80 libros de poemas, novelas, relatos y ensayos, así como de guiones de cine. Benedetti obtuvo innumerables reconocimientos internacionales, y formaba parte de la denominada Generación del 45, un movimiento cultural de gran influencia en Latinoamérica.





Dos poemas del libro El mundo que respiro, su última entrega poética:




 

La gloria


La gloria siempre incluye a pesar suyo

algún trocito de fracaso inmóvil

y si no recordemos a bolívar

a napoleón a kafka a galileo

a roque dalton o a oscar wilde

y también a mi tía maestra

a mi padrino y a mi diputado

la gloria a menudo es tan incómoda

como la juventud o el viento norte

siempre carga con sobrantes de culpa

que suelen molestar como una noria

la gloria es un achaque tan sencillo

que no mejora con los monumentos

y si llega al mojón de la desgloria

allí estarán la lápida y el ramo






 
La sangre derramada


Cuando la herida viene de muy lejos

la sangre derramada no se seca

lleva en sí misma una tristeza opaca

y nunca se podrá lavar del todo


la sangre derramada tiene historia

de siervos que murieron bajo el sol

lleva en sí misma un corazón insomne

que late a veces y otras veces no


la sangre derramada es un lenguaje

que ya no se conforma con palabras

lleva en sí misma un apretón de adioses

y una canción por todos olvidada







Viernes 31 de mayo. Cuando alguien se siente brillantemente desgraciado, entonces sí vale la pena llorar con acompañamiento de temblores, convulsiones, y, sobre todo, con público. Pero, cuando además de desgraciado, uno se siente opaco, cuando no queda sitio para la rebeldía, el sacrificio o la heroicidad, entonces hay que llorar sin ruido, porque nadie puede ayudar y porque uno tiene conciencia de que eso pasa y al final se retoma el equilibrio, la normalidad.


Miércoles 3 de julio. Hay que lograr que se despierte en los demás la vergüenza de sí mismos, que se sustituya en ellos la autodefensa por el autoasco. El día en que el uruguayo siento asco de su propria pasividad, ese día se covertirá en algo útil.

La Tregua, 1960











El diario argentino el Clarín hizo un homenaje a Benedetti hace unos años donde lo retratan impecablemente, aquí puede ver esta nota: http://www.clarin.com/diario/especiales/benedetti/index.html







Tomado de: aporrea, La Tregua (edic. Seix Barral, 2000), wikiquote, y el Diario Clarín

 

semanario  cultural  de  caracas

corneta

21 al 27 de mayo, 2009, no.46