1er Festival de Música y Poesía
La palabra es un arma
Concepto-Manifiesto: La palabra, bien sea a través de la música o la poesía, el conocimiento y la investigación, la literatura o la política, según quién y cómo sea ejercida, podrá comunicar o desvirtuar verdades, construir o desmantelar proyectos sociales, legalizar o subvertir procesos políticos. En Latinoamérica, las clases sociales históricamente oprimidas y marginadas por las estructuras de poder dominantes, han sabido germinar, junto al desarrollo de diversos instrumentos, ritmos y melodías, un uso particular del lenguaje que, mediante su propia articulación e imaginería, desafía y transforma los estándares sociales impuestos por el poder constituido en cada una de las regiones.
La música es un impulso humano natural, sin embargo, como expresión y obra, está inmersa en contextos culturales particulares dentro de los cuales cumple funciones sociales diversas. Así, puede ser vista como una forma popular para intentar adaptarse, apropiarse o modificar una estructura sociopolítica determinada.
Este último tipo de función o utilidad encuentra su más concreto ejemplo, en nuestro continente, en el movimiento de música de protesta, o de canción necesaria (también conocida con otros nombres), cuya actividad más fuerte fue desde mediados de la década del cincuenta hasta mediados de los setenta.
Este movimiento se caracterizó por el surgimiento de cantautores en distintas latitudes del continente, desde Chile hasta Cuba, quienes tomaron una postura crítica y hasta incendiaria ante la presencia del capitalismo y el imperialismo en Latinoamérica, al mismo tiempo que acompañaron y alentaron los procesos y revoluciones de aquellos años, algunos de ellos llegando a asumir responsabilidades políticas en sus países.
La latencia subversiva que tiñó al arte durante esas décadas no se limitó exclusivamente a la música de protesta. Rasgos e intenciones de esta conciencia social e histórica pueden seguirse en distintos géneros de música popular latinoamericana producida en esa época: desde la popular salsa nuevayorkina, pasando por el calypso y el reggeae caribeño, hasta el vallenato campesino, entre otros.
Aunque no fue un fenómeno generalizado, dentro de cada género existieron varios representantes que, como parte de su repertorio, dejaban clara su posición frente al intenso contexto de agitación social y opresión política que sacudía a casi todo el continente.
Esto hace notar que, si bien el desarrollo de cada género o forma de arte responde a modos de expresión particulares, el entorno sociopolítico de esos años influyó de manera notable en la postura crítica, subversiva y hasta militante que durante ese período asumió la música popular latinoamericana.
En la actualidad, Latinoamérica es escenario de un multifacético proceso de transformación sociopolítico encaminado a la integración de países deseosos de conquistar su soberanía e independencia verdadera. A la par que este proceso avanza y se profundiza, vemos como resurgen en el continente distintas voces que se suman, palabra en mano, a ese nuestro nuevo futuro.

El festival La palabra es un arma, se propone como una oportunidad para juntar parte de esa cosecha que caracteriza a la música popular independiente producida hoy en Venezuela y el resto de Latinoamérica, buscando contrastar e intercambiar a través de la palabra cantada, los distintos saberes y expresiones artísticas que están matizando, movilizando y transformando las realidades sociopolíticas del continente.
Así, durante una jornada de dos días, el festival plantea la unidad de un ideario y un proyecto en común por encima de la distinción entre géneros: poesía, vallenato, salsa y hiphop se suceden, durante el primer día, en un concierto armonizado por el espíritu de cambio y transformación que permitirá el diálogo entre culturas que, de otra forma, según el encasillamiento del arte, no podrían celebrar lo común dentro de sus diferencias.
Para el segundo día se propone un recorrido o circuito de información e intercambio entre los artistas y los colectivos de algunas comunidades de la ciudad, mediante la aplicación de charlas formativas, talleres educativos y actividades recreativas proyectadas y dirigidas por y desde las comunidades.
Es importante guardar un registro que honre la pertinencia de ambas jornadas, por lo que planteamos la creación de un DVD que contenga la totalidad del concierto, entrevistas a los asistentes, testimonios de los artistas y seguimiento de la jornada de intercambio con las comunidades. Este producto ayudaría a racionalizar los costos que implican un evento de estas dimensiones, ya que multiplica la difusión y duración de los mensajes que de este saldrán.
Uno de los objetivos fundamentales de este festival es influir, mediante la celebración colectiva de la palabra como arma de lucha, en la conciencia de los jóvenes entre 16 y 28 años, para despertarles el interés en involucrarse de una manera más activa en la transformación de la sociedad. También se espera que, con lo variado de la representación internacional, se exprese la hermandad artística que une a los pueblos en esta ola de cambios en la región. Además, pretendemos comunicar ciertos valores revolucionarios y socialistas (cooperación, humanismo, igualdad, etc.) sin institucionalizar el mensaje, ya que esto tiende a abrir una brecha entre el evento y el interlocutor, de ahí la importancia que los colectivos y las comunidades asuman las riendas del Festival, seguidos por el apoyo financiero y logístico de las instituciones.
colectivos organizadores
Ejército Comunicacional de Liberación
Núcleo endógeno cultural Tiuna El Fuerte
Colectivo Hip Hop Revolución
Coordinadora Simón Bolívar
El23.net
Ver biografía de los grupos de música en la página del festival:




