Oscar Saavedra Villarroel
TECNOPACHA -video poesía
Fragmentos de Poemas
Les dije a sus habitantes: “he aquí lo que les puedo ofrecer”
Me tiraron piedras. Me gritaron Neoliberal.
Me encasillaron en un demente anárquico.
(Según los contextos en donde anduve)
A los veintitrés años, supe lo que era parir
Sin útero, dejar sin semen mis testículos.
Supe que no quería descendencia
Que solamente la fama me haría símil
A una estrella hollywoodense
De la historia de vuestras histerias.
De [La lectura visual/ visceral de mi valle]
Me acerqué y me alejé de una generación vestida
Con tutú
ahí en el intelecto
Supe que la identidad no era sino un puñado de
Polvo en las manos,
Que casi era imposible soñar y escribir con las manos atadas por el aire
De [La sensibilidad me llevó como un río, me río las costillas, me giró según los pasos]
Cómo toca a su hija, cómo le baja su país,
cómo sube por sus montañas, cómo se monta al
caballo del norte arisco, cómo moja su
tierra, cómo levanta la serpiente y viola sus
mares, cómo ella dice papi basta, cómo dice
patria en vez de papi, cómo le dice al oído
su himno perverso, cómo famea su bandera
seca en la cama, cómo le inyecta ánima a sus
fantasmas, cómo le rompe el himen de su
cordillera, cómo la ciudad escucha esta coprofagía,
cómo se toma el veneno de sus ríos,
cómo le da a beber el veneno de sus ríos.
Mira qué descendencia, mira qué tipo ése,
mira como ahora él vuelve a tocar a su hija,
cómo le vuelve a bajar su país, cómo le hace un machitún
a su conciencia, a sus lagos, a sus Ganges.
Observa cómo lo hace, cómo se lo hace.
Cómo ella dice patria en vez de papi,
y cómo papi dice ser su patria.
De [Es que se detonan todos los músculos de mi corazón. Y Tengo que decir tantas, tantas, tantas cosas, y este Ethos nace, renace, ¡maldición!]
América anda con zapatitos de charol,
con mini falda y lentejuelas
de noche se ilumina rojamente de sangre
de día duerme queriendo alcanzar el otro lado,
— Vespuccio Américo—, tiene mirada de árbol
tufo de puta, se acuesta con cualquiera
y tiene orgasmos, multiorgasmos, la ninfómana ésta
habla un dialecto que no le pertenece
se mira a un espejo llamado Neanderthal, llamado Norte
es su emoción, en su escultura ósea y neuronal.
Ahora se cree Otaku, ahora se cree hip-hopera, la puta
ésta: que tuvo hijos bastardos como Lilith.
Que tiene ciudades de mapa inevitablemente invisibles:
ama Ámsterdam, ama París, ama Llulla,
dicen por ahí, ama sua ama quella en su fantasma:
ama New York, ama Tokio
porque las luces las exporta desde allá,
si no escucha como le recitan a Kerouac al oído,
la muy Beat, la muy maldita ésta
bien Henrymiliana, bien Celiniana, bien Bukowskiana
y bien Monroe para sus cosas tiene un vestido rojo menstruación
que luce en momentos especiales: cuando muestra la silla eléctrica
de su dialecto necesariamente inaudible
emocionalmente fundamentalista cuando
dicen que imita incluso a los canguros cuando
los canguros entran en sus sentidos
o en sus muchos rostros a manera de Janet.
Ha leído Auster, ha leído a Fukuyama, se sabe
de memoria a Fukuyama
la muy culta ésta, la muy multifacética
la muy emboscada post del póster que es.
De [Insisto en que los cerebros occidentes. Y a veces pienso que América. Me viene toda esa rabia post/crítica y ni siquiera mi madre se salva].

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