10 al 16 de septiembre, 2009, no.62
10 al 16 de septiembre, 2009, no.62
semanario cultural de caracas
corneta
Frente a la criminalización o a la fragmentación
Pensar la sociedad mapuche como una nación en su diversidad

Entrevista a Wladimir Painemal, cofundador del periódico mapuche Azkintuwe
Por Franck Gaudichaud y Rocio Gajardo
En varias partes del Sur de Chile, la represión en contra de las luchas del movimiento mapuche sigue e incluso se ha agudizado en los últimos meses. Desde el fin de la dictadura (1990), aunque ha habido devoluciones de tierras gracias a la movilización de este pueblo indígena [1] , los grandes problemas que lo afecta no han sido resueltos por lo sucesivos gobiernos de la Concertación, todo lo contrario. Muchas comunidades se están quedando sin o con pocas tierras en su propio territorio histórico, les falta el agua que es utilizada prioritariamente en las grandes plantaciones forestales, la discriminación está muy presente en todo el país y en varios lugares del Sur la represión policial es brutal, como lo denunció -entre otros- Amnistía Internacional o el relator especial para los pueblos indígenas de la ONU. El conflicto es particularmente agudo en los lugares donde se han producido “tomas” colectivas de tierras, que son recuperadas. La represión de Estado es violenta, muchas veces con aplicación de la Ley de Seguridad Interior o incluso de la Ley Antiterrorista de la dictadura. Solo basta pensar en los casos más mediáticos como Patricia Troncoso, Elena Varela o últimamente Hector Llaitul, preso político de la “democracia” chilena. El 12 de agosto pasado, un joven mapuche de 24 años, Jaime Mendoza Collio, fue asesinado por Carabineros en el fundo "San Sebastián". Recibió el disparo de una pistola 9 mm tras resistirse al desalojo policial del predio.
Tras esta espiral de violencia se combinan los elementos de un conflicto indígena, sus legitimas reivindicaciones de identidad, culturales, idiomáticos y de autodeterminación, con los efectos directos del modelo neoliberal que en esta zona están al desnudo. Junto a poderosos terratenientes que ocupan tierras ancestrales arrebatadas a los indígenas, están las enormes plantaciones forestales de las empresas transnacionales que depredan al bosque nativo y lo reemplazan por pinos, eucaliptos, que agotan el agua y deterioran el suelo para producir celulosa y otros productos de exportación. Están también las empresas eléctricas que construyen centrales y tienden sus líneas trasmisoras atravesando las tierras mapuches o bien pretenden instalar plantas termoeléctricas a carbón contaminando el medio ambiente. En la costa, las empresas salmoneras se han apoderado del mar a través de concesiones, liquidando la pesca artesanal y contaminando las aguas. Hay un concentrado capitalista neoliberal que arrasa con todo y choca contra un movimiento mapuche secular.

Desde Temuco y el Wallmapu (país mapuche), hemos conversado de esta situación con Wladimir Painemal. En los 90’, Wladimir era un joven dirigente mapuche y participó activamente en la formación de los hogares estudiantiles mapuche, hogares comunitarios y autogestionados. Junto con Pedro Cayuqueo y otros compañeros ha sido uno de los fundadores del periódico Azkintuwe (www.azkintuwe.org) del cual es actualmente subdirector. Este dinámico proyecto informativo desarrolla un periodismo desde el Pueblo mapuche y con una perspectiva multicultural, posee “una línea editorial fundamentada en la democracia y el derecho de los pueblos a la comunicación” y también se dedica “a la capacitación de temas de comunicación y a mejorar el acceso de las comunidades indígenas y organizaciones sociales a los medios masivos de prensa”.
Hemos visto en las últimas semanas que continúa la criminalización del movimiento mapuche, como la represión de Estado. ¿Nos puedes hablar de esta situación de criminalización?
Wladimir Painemal : Antes de iniciar nuestra conversación, quisiera colocar algunos elementos en la mesa. La situación del pueblo mapuche desde la década de los 90 hasta la actualidad no ha presentado importantes avances en términos de desarrollo humano. Estudios e informes de distintos organismos han demostrado que los niveles de pobreza, desempleo y discriminación exhiben bajos niveles en relación a la población no indígena. Es así también para el caso de la cobertura en educación. En estos momentos nos encontramos en un hogar para estudiantes mapuche, pero ellos representan tan solo en 0.3% de la población de jóvenes mapuches que logran ingresar a la universidad. Podríamos hacer una larga lista, la discriminación en el acceso al trabajo, pues se accede mayoritariamente a los trabajos más mal pagados, la situación de discriminación hacia la mujer, etc.

Este contexto es el que ha desencadenado un proceso de movilización permanente, que tiene altos y bajos, liderado por distintas organizaciones que tienen distintas maneras y estrategias para desarrollar sus demandas. Algunas organizaciones centran su estrategia en la lucha de comunidades desde la zona rural y que buscan la recuperación de territorios históricos que hoy se encuentran en las manos de grandes latifundistas, empresas forestales y/o de particulares. Esa estrategia plantea, también, que la forma de solución no es a través de la vía institucional, sino a través de la ocupación concreta de los espacios.
En respuesta a esta forma de recuperación, el gobierno de chile comienza a implementar un proceso de criminalización que no sólo afectó a esta organización en particular, sino al conjunto de las organizaciones mapuches.
(...) Entonces ya no es algo que tenga que ver con la política pública de seguridad de un país democrático. Por otro lado se ha ocupado la agenda comunicacional también y se ha generado una fuerte estigmatización de los mapuches en general, como algo natural de lo que somos como mapuche en general. Ese fenómeno escapa al control que podemos tener nosotros respecto de cómo queremos que se nos vea como sociedad. Al plantear que los mapuches somos “peligrosos”, la política de criminalización impacta a toda la sociedad.
(...)
Uds. desarrollan desde hace años un proyecto informativo llamado Azkintuwe [2] , un periódico que existe en Internet y que existió y volverá a salir en formato papel. ¿Nos puedes contar en qué consiste este proyecto, su visión informativa?
VP: Azkintuwe viene trabajando desde el 2003 y en el confluyen no solo comunicadores mapuches, sino también no mapuches. Para nosotros la comunicación no es parcializada, no es algo sólo para los mapuches, queremos hacer una comunicación para todo el mundo. Sacar al mapuche de aquí y transformarlo en una noticia del mundo. Obviamente no ha sido fácil, nos ha costado, hemos tenido que aprender del tema comunicacional. Nos falta mucho que recorrer, especialmente en el uso de nuestro idioma, en la posibilidad de poder llegar a todo nuestro Wallmapu, territorio mapuche. A pesar de las dificultades hoy tenemos una cobertura en Chile y Argentina, en todo el antiguo territorio mapuche, que va desde Chubut e islas Güaitecas en Chiloé por el sur, hasta Santiago y Buenos Aires por el norte. Por otro lado el periódico es una ventana de comunicación entre las distintas organizaciones mapuches.
Lamentablemente los niveles de comunicación son muy bajo o incluso a veces se cae en descalificaciones. Entonces nuestra línea editorial es que si estamos proponiendo que nuestra sociedad se comunique, debe hacerlo con propuesta, con debate y por lo tanto no dejamos espacio para la descalificación. Ese era uno de nuestros desafíos y creo que lo hemos ido cumpliendo. La apuesta, ahora, es transformar el periódico en una puerta no sólo de las noticias de nuestra sociedad sino también de los fenómenos que está atravesando el mundo, como la crisis económica, las luchas de los pueblos, un sinnúmero de situaciones de las cuales los mapuches no podemos marginarnos.
Pero no para que nosotros como periódico reemplacemos a los actores de esos procesos, sino como un puente para nuestra gente pueda conocer esas ideas.

No pretendemos decirle a la gente donde tiene que ir, ni tampoco decir “esta es la propuesta que tenemos para la sociedad mapuche”, sino generar un debate en el cual haya un proceso de maduración y que de esta forma la gente tome sus decisiones de manera informada. En ese sentido nuestra posición editorial es clara, no vamos a tomar las decisiones por los actores. Tampoco un ejercicio inocente, tiene una intencionalidad y la nuestra es decir a la gente "Uds. viven en un territorio mapuche y en este territorio buscamos que puedan comunicarse, saber lo que piensan los vecinos, las mujeres, los jóvenes, todos los actores del territorio".
Esperamos en el futuro diversificar nuestro formato, que esa información densa que colocamos a disposición, la acerquemos al común de nuestra gente, por ejemplo para aquellos que quieren saber el precio de los animales para venderlos en un mercado, para los que quieren exponer su proyecto de artesanía, etc. Queremos llevar la información a eso, Azkintuwe quizás no, pero tal vez pueda surgir otro medio. Entendemos que Azkintuwe en su formato llega a muchos dirigentes, intelectuales, académicos, estudiantes, ese es su formato, pero queremos llegar también a aquellas personas que hoy no están participando de organizaciones, que no están al tanto de noticias de cosas que le están afectando.
Por lo tanto hacia allá va el desafío, y ojala que surjan nuevos medios de comunicación. En un pueblo que tiene 1 millón o tal vez 1 millón y medio de habitantes repartidos entre Chile y Argentina, el hecho de que exista solo un periódico mapuche es una decepción, debiéramos tener cientos de periódicos de distinto tipo que reflejen los intereses de nuestra gente. Por eso lo intentamos llevar como un ejemplo a los jóvenes y la gente en general para que también se atrevan a escribir.
[1] Según el censo de 2002, 4,6 por ciento de la población chilena, casi 700.000 personas, pertenecen a diversas etnias amerindias, entre las que se destaca la mapuche, que constituye 87,3 por ciento de esas minorías. Los Mapuche viven actualmente en un territorio compartido entre Chile y Argentina.
[2] En castellano “Azkintuwe” quiere decir “Mirador”.
Para leer la entrevista completa ir a http://www.rebelion.org/noticia.php?id=90702
Página Mapuche de información: www.azkintuwe.org
