3 al 9 de diciembre, 2009, no.74
3 al 9 de diciembre, 2009, no.74
Arte social por las trochas hecho a palo, pata' y kunfú
de Argelia Bravo

Hasta el 7 de febrero 2010
En la Sala 1 del espacio RG,
Celarg - direcciones >>
Argelia Bravo: cuerpos fronterizos que transitan por “la trochas”
por Carmen Hernández, Coordinadora de Artes Visuales - Fundación Celarg
“El cuerpo es un territorio de conocimiento estético y político” - Argelia Bravo
(Foto arriba) esténcil empleado para marcar los huecos de las trochas. (Abajo) Parte del equipo de la expedición dirigido por Argelia Bravo; (Seguido) Cartografía, Mapa parte de una videoinstalación.


Además de su trabajo de activismo, orientado a estimular la reinserción social de la comunidad “transfor” que ejerce la prostitución en la Avenida Libertador de Caracas, Bravo establece ciertas estrategias de registro visual para elaborar una reflexión crítica desde el campo del arte, con el propósito de ejercer cambios en el imaginario colectivo sobre la apreciación y valoración de estos sujetos condenados a vivir en los “bordes” de una ciudadanía jurídica y cultural, pues no tienen derechos identitarios ni laborales específicos, debido a que no responden de manera visible a una sexualidad normada. El modelo binario, heterosexual, no es impuesto solamente por los órganos de control, como la policía, sino también por diferentes sujetos que han naturalizado esa supuesta condición de lo “correcto” y en las prácticas cotidianas discriminan de manera física o simbólica a quienes la subvierten. Es así como se reproduce la representación de la heterosexualidad como “universalidad natural” en el ámbito familiar, la escuela y en los circuitos sociocomunicacionales o espacios públicos.
Bajo la premisa del “arte social”, Argelia Bravo crea hibridaciones de algunos procedimientos de registro identitario y construye metáforas del cuerpo social, en la medida en que los sujetos estudiados representan a toda una comunidad sometida a las mismas situaciones de intolerancia. Parte de este proceso es poner en cuestionamiento los modelos del conocimiento, y por ello, esta artista recurre a una subversión de los mecanismos empleados por algunas disciplinas que estudian la conducta, como las ciencias forenses, la antropología y la sociología, para abordar otros elementos, supuestamente “marginales”, que ponen en duda o problematizan el supuesto objetivo de la búsqueda de una “verdad”, como la noción de identidad y ciudadanía. A partir de los testimonios verbales y corporales de las chicas “trans”, se revierte la cosificación tipológica, pues se hace énfasis en las historias personales y en los rasgos individuales, concentrándose en el cuerpo y sus cicatrices, haciendo de éstas una “fisonomía de la violencia”, otorgándoles la condición de pieza única, particular, capaz de ser apreciada también como impresión gráfica.

También Bravo crea paralelismos entre el espacio urbano y el espacio social cuando introduce un recorrido físico y simbólico por las “trochas”, esas rutas “retorcidas” transitadas por las chicas “trans”. Frente a la cartografía impuesta por los modelos urbanos privilegiados por los procesos de modernización, que supuestamente organizan, clasifican, regulan, jerarquizan y controlan los flujos sociales para favorecer la transitabilidad y convivencia de la “ciudadanía” (los sujetos que se ajustan a la normatividad), el tránsito por las “trochas” revela la existencia de una ciudadanía paralela que habita la ciudad desde los márgenes, la hace suya desde otros lugares y con otras perspectivas. Además de la supervivencia física, las “trochas” representarían el deseo de reforzar la idea de lo “travestido” como una realidad “otra”.


El trabajo de Argelia Bravo contribuye a comprender que la producción artística puede asumir complejos procesos de investigación sobre los imaginarios sociales y sus consecuencias en las prácticas cotidianas, como la violencia corporal y simbólica hacia la condición femenina y transgénero, sin dejar de revisar críticamente el campo del arte. Su trabajo da visibilidad a las discriminaciones y conflictos identitarios, con un profundo compromiso y respeto, estimulando mecanismos de diálogo en los cuales ella, como artista, es mediadora y no intérprete. Lo social deja de ser un tema artístico para convertirse en un proceso de conocimiento mutuo y constante que se realiza “con” y no “sobre” los sujetos y sus experiencias.
Radiografía de la intolerancia, 2009
Impresión digital en papel y carpeta
Seguido, textos publicados en la página del Celarg, sobre el trabajo de Argelia Bravo:
Evidencia: la violencia en el cuerpo
por Albeley Rodríguez
(...) El cuerpo de la obra de Argelia Bravo y los cuerpos transgénero (en especial el de Yhajaira Marcano Bravo) se han unido, transitan dentro de sí y entre uno y otro en la propuesta. Para ser más específica, el cuerpo de Yhajaira, “obra de arte social” (como lo ha concebido la artista), ha sido registrado, fotografiado, tomado como plancha litográfica, estudiado en la mesa del conservador de museo, analizado en la cama del forense, han sido levantadas sus heridas, radiografiadas y fichadas, recorridos los espacios vacíos y apuntados los lugares donde cada sujeto “normal” con su instrumento talló a pulso su parte en el cuerpo trans.

Arte Evidencia 2. La humanidad objetivada, 2008-2009 - Informe de la conservadora de arte (fragmento)
(...) Yhajaira no es solamente una trans, sino que es un poderoso símbolo y su cuerpo un arma de lucha. Más allá de resistir (literalmente) todos los embates de la discriminación y la dificultad para convivir con la diferencia, Yhajaira se ha hecho insurgente en alianza con la producción de acciones, imágenes, videos y discursos realizados por Argelia Bravo[3].
(...) De modo que la importancia de esta exposición está en que las imágenes se hacen públicas y entran en la discusión por otra vía, que no la de la legislación (aunque echa mano informal de aquella), ni la de lo massmediático, sino la del lenguaje, el discurso, que es desde donde se originan y están operando las definiciones de la sexualidad, lo masculino y lo femenino, lo correcto, lo vedado, el cuerpo y el alma, lo fuerte y lo débil, lo diestro y lo siniestro, lo normal y lo anormal y, desde ese lugar, Arte social por las trochas hecho a palo, pata’ y kunfú propone desmontar aquellas falacias binaristas y exige construir otro modo de ver y entender.
Dermatoglifos y somatografías: dibujos/escrituras en la piel y cartografías del cuerpo
por Rodrigo Navarrete

Mapa parte de una instalación
(...) Es ella en sí misma una entidad espacio-temporal que es objeta, sujeta, agenta, actora y protagonista de esa vida que anhela cambiar, que se proyecta en una utopía cultural de símbolos, significados y relaciones más justas, más humanas, más antropologizadas.
Más info sobre Argelia Bravo >>
Fuente: Celarg
semanario cultural de caracas
corneta
