El Cartel de Caracas…

de Yaneth Rivas



Yaneth Rivas, desde las herramientas del cartel, presenta una exposición sin precedentes en la parada azul de autobuses, ubicada en la avenida Francisco Solano de Caracas, en frente del Centro Comercial Chacaíto.

La muestra El Cartel de Caracas... se inauguró durante el mes de diciembre y aún está intacta. El proyecto se presenta en un lugar por el que a diario pasan cientos y cientos de personas, que la artista ha calificado como la falsa frontera caraqueña que separa al este del oeste: Chacaíto.


"He evidenciado que existe una ineptitud absoluta entre los sistemas que muestran el arte y a los artistas. Sentí que era propicio para mí como ciudadana, como caraqueña y como artista, influenciada por la urbanidad y la ciudad, apropiarme de un lugar común y convertirlo en una galería al aire libre. Mis carteles les llegan a todo el mundo allí. Yo desarrollé una serie de piezas que expresan la angustia del ciudadano en colectivo y urbanidad", dice Rivas.


En esas paredes reproduce los íconos de esta ciudad como Irene Sáez, Lina Ron, Walter Martínez, José Gregorio Hernández, Popy, el Sagrado Corazón de Jesús, los cuerpos policiales de Caracas, entre otros.


Yaneth Rivas lleva siete años realizando trabajos artísticos en la calle. Son en total 13 y en cada uno la intervención del espacio lo hace más valioso.


"Tiene una dimensión de 1.90 de alto por 227 centímetros de ancho. Tanto el primero como el último cartel explican el texto curatorial de la exposición. El resto de piezas fueron concebidas bajo distintas circunstancias. Por ejemplo: Un cajero que tiene a Dios en la pantalla. Allí realizó una referencia irónica entre la Divinidad y lo terrenal. En la vida urbana lo que está cercano a la materialización de nuestros deseos es la obtención de dinero, por eso genera como un híbrido entre la religión y la religión moderna: el dinero. También enfrente a dios policías, uno de Chacao y uno de Caracas, para representar el enfrentamiento que vivimos; o un hombre cargando a un cochino gigante que representa ese karma o lucha que afrontamos todos los días. Indiscutiblemente esta ciudad es Caracas al transformarla con mis carteles me apropio de su sentido", afirma.


Los códigos que ejerce la sociedad en la actualidad hacen del espectador un dispositivo de la industria, donde el sujeto coloca a un lado la posibilidad de reconocerse a través de sí mismo como individuo. La persona fomenta un “estilo de vida” para fortalecer la construcción de una “identidad”. La fórmula está factorizada o diagramada (según la preferencia) en la suma de una relativa y efímera  “necesidad” por la construcción de una imagen proyectada al mortal… como público.  Parte de esta investigación es la que desarrolla la artista.


La locación se presta como un lugar estratégico para definir uno de estos sitios fronterizos de la ciudad, donde la iconografía representa el registro del acontecer social. Cada uno de los 13 módulos están intervenidos por distintas piezas, las cuales, desarrollan parte de la problemática que Rivas investiga.


Humberto Valdivieso, profesor e investigador de la Universidad Católica Andrés Bello, se suma a esta propuesta con el texto del catálogo. De esta manera, formalizan con todos los juguetes una verdadera exposición de Arte Público.


La imagen de “Protección policial” expone la autoridad que ejerce el oficio que va más allá de marcar una dosis de poder por encima del ciudadano promedio. “La chica de la pastilla” es una referencia al resultado de una agobiante sociedad, que proporciona la farmacéutica oportunidad de responder y establecer el resultado que los demás esperan de ti; una imagen que muestra una actitud vigorizante, sonreída, con dotes y esperanza de ser sumisa y obediente para los demás.  “Chico Trofeo” es una pieza extrapolada de la pintura de Rivas al cartel, donde se enmarca la lucha y el fin, en la cual está sometido el hombre contemporáneo; conseguir más (donde nunca es suficiente) para ser digno de una mano femenina, capaz de compaginar  la proyección de una imagen “adecuada” a lo que se espera del hombre como ente de la sociedad. “God Machina” en una imagen que muestra tres cajeros donde se ve reflejado el rostro de Jesús. Rivas proporciona en esta pieza una carga en la que el dinero es una posibilidad absoluta de estar cerca de lo más deseado a la fe, para lo cual sirve citar a Nelson Garrido como referencia de la investigación “el consumo es la nueva religión”.

“Yaneth Rivas, artista-caminante, se cuela entre la doble ficción de observadores y transeúntes para estetizar, a través de las mitologías de la periferia, por acumulación y multiplicación. Esta vez, su acción visual, consistirá en desplegar sobre una parada en Chacaíto lo obvio sobre lo obvio, lo urbano sobre lo urbano, lo popular sobre lo popular, lo desechable sobre lo desechable sin olvidar la naturaleza transparente de nuestra ciudadanía” Humberto Valdivieso.





El Cartel de Caracas…

Yaneth Rivas

Parada azul de autobuses

Avenida Francisco Solano

Estación del Metro Chacaíto






Tomado de Comunicaciones Fundación Red de Arte / El Universal

 

14 al 20 de enero, 2010, no.80

semanario  cultural  de  caracas

corneta