25 de febrero al 3 de marzo, 2010, no.86


La última grabación de Ali Farka Touré

Salió el disco que el guitarrista grabó antes de morir con Toumani Diabaté y ‘Cachaíto' López



El sello World Circuit publicó el 22 de febrero la última grabación que el influyente músico africano realizó poco antes de fallecer el 7 de marzo de 2006. Ali & Toumani, un disco grabado en apenas tres días junto a Toumani Diabaté, y al contrabajista cubano Orlando Cachaíto López, reivindica el papel crucial que el guitarrista de Malí jugó en el reconocimiento internacional del “blues” africano.


En 2003, en Malí, el guitarrista africano Ali Farka Touré recibió la visita del músico norteamericano de blues Corey Harris para profundizar juntos en las raíces de las músicas negras para el filme Feel like going home, dirigido por Martín Scorsese. Y ante la cámara, Farka Touré no se anduvo por las ramas:

   

“Es que no hay negros americanos, sino negros que viven en América. Es la historia la que nos demuestra que los africanos fueron forzados a abandonar África, pero lo hicieron con su cultura, con su alma, con su corazón, sus dialectos y sus valores étnicos. También llevaron la tradición y la historia, con sus alegrías y desgracias. Todos sabemos lo que pasó: cuando llegaron a la plantación les cambiaron sus mentalidades, así que ahora es raro, muy raro, y también muy difícil que un americano negro pueda rastrear sus raíces y averiguar de dónde viene. Por eso siempre se escuchan esas historias de tristeza de las que se hablaba en los campos de algodón, que es donde está el origen del blues. Porque en África el blues no existe; se dice blues para referirse al doctor o a una enfermedad. Los africanos nunca hemos usado esa palabra para referirnos a la tristeza o a la infelicidad”  - este comentario lo hizo dos años después, durante la entrevista realizada antes de su regreso a los escenarios de Bélgica.


En 2004, ya con la enfermedad tocando a la puerta, Ali Farka Touré repitió el modelo africano de producción discográfica. Esta vez en Bamako. Alquiló un amplio
salón en el último piso del Hotel Mandé y registró los que serían sus dos últimos álbumes. Savane fue concebido como emocionante carta de despedida para un hombre que siempre hizo por su pueblo africano todo lo que estuvo al alcance de sus manos (“mi intención siempre ha sido trabajar y cultivar para que mi pueblo pueda ser auto-suficiente y esté alimentado. Porque si tú estás hambriento no puedes pensar en ninguna otra cosa”), y el disco In the heart of the moon, compartido con su amigo el tañedor de kora Toumani Diabaté, dejó una clase magistral sobre la añeja tradición de músicas de cuerdas en Malí.


Este trabajo tiene continuación esta semana, con la publicación por la disquera World Circuit del último disco conjunto de ambos músicos, Ali & Toumani.


Toumani Diabaté recuerda que su amigo era un héroe para los más pobres. "Para los malienses fue muy importante que un compatriota lograra reconocimiento mundial. Ali siempre habló con orgullo de su tierra, de sus orígenes, sin ninguna impostura. Habló sobre este enorme país que ha sido marginado, pero cuya cultura es muy rica. Malí es el gran corazón cultural del África occidental. Es un país complejo en el que cada región tiene su propia música, sus cosas que decir, pero todos tenemos puntos en común y Ali lo sabía. Vivió y luchó para enseñar al mundo el significado de tender una cultura genuina", subraya Diabaté.


“Su misión era promover las culturas africanas, la cultura malí, y trabajó toda su vida para lograr ese objetivo. No hizo música sólo para Malí, sino para África y para el mundo entero. Fue una persona única. Era un historiador, un marabú, nuestro curandero. Ali Farka Touré fue un ser multidimensional", zanja emocionado Diabaté.



Touré empezó a tocar a los 5 años de edad con curanderos en un instrumento llamado el monokot cuyo sonido se escucha a 3 kilometros de distancia. Fabricó su primer instrumento con una lata de sardinas y una cuerda.


La labor de embajador musical de África aportó grandes
momentos a Ali Farka Touré, pero también desdibujó algo el compromiso con su pueblo, con su país. En 1998, después de valorar que los viajes frecuentes al extranjero estaban causando una separación que no quería, el músico decidió parar y dedicarse a la promoción del desarrollo socio-económico de la región de Niafunké. Aceptó el encargo de su comunidad para convertirse en alcalde y promover una red de regadíos que permitiera cultivar trigo, arroz y frutales en el desértico Malí.


Lejos de seguir el modelo de otros artistas africanos que aprovecharon el éxito comercial de sus canciones para emigrar y vivir con las comodidades europeas, Ali Farka Touré se levantaba temprano cada día para coordinar los trabajos en el campo. “Tenía la confianza de mi pueblo y tuve que hacer lo máximo y trabajar por mi región, por mi país”, explicó en una entrevista realizada por este periodista en Bruselas en 2005. Blindado en este compromiso con su gente, el guitarrista no subió a un avión en cinco años. Era cuestión, entonces, de que la producción de sus discos se trasladara a África. Nick Gold no se quedó quieto: desembarcó en Niafunké junto al ingeniero de sonido Jerry Boys, responsable del sonido añejo, cálido, que caracteriza a las producciones de World Circuit, y entre los tres prepararon las sesiones de grabación de un nuevo disco. Se tituló, logicamente, Niafunké. Hallaron un
viejo edificio de adobe abandonado entre el pueblo y los campos de cultivo, donde se registró un disco que suena genuino y auténtico. El músico lo resumió con la franqueza que siempre le caracterizó: “Niafunké suena más auténtico y más real porque todo ha sido grabado en el lugar al que la música pertenece”.



A continación, fragmentos de una entrevista realizada por Ricardo Bofill.


- ¿Quién es Ali Farka Touré?


«Ali es un campesino. Un músico campesino que vive en Mali y que se ocupa de la música, la agricultura y la ganadería. Esta es mi vida, mi oportunidad en esta vida».


- ¿Cuál es el mensaje lírico de su música?


«Todos los textos que yo canto son mi propia filosofía, hablan de la tolerancia, la injusticia y el trabajo».


- Usted está en el origen del blues. Las raíces del blues están normalmente asociados con la música negra americana. ¿En qué se diferencia el blues de Ali Farka del blues americano?


«Lo primero que hay que saber es que el nombre «blues» no existe. Aquí si alguien habla de blues hay que llamar a un doctor. Aquí hablamos de Bautu, Tangani, Jabá, Jalli, Gerú, Dondó, en esta música no hay blues, son etnias que están aquí desde hace mucho, antes de que llegaramos a este mundo, son nuestras biografías, nuestras historias, nuestras leyendas, nuestra geografía africana. Es la música auténtica y original africana que los americanos llaman «blues». No les condeno por ello, pues no saben más, pero nuestras maneras y tradiciones son más antiguas».


- Háblenos de su álbum Niafunké. ¿La inspiración que proviene del pueblo donde vive usted?


«Nací en un pueblo en la orilla del río Níger, cerca de Gourmararus, y vine a Niafunké a los siete años. Este lugar representa para mí la oportunidad, la paz, la concordancia y el éxito».


- En Niafunké hay canciones mágicas como Howkama. ¿Nos puede explicar el mensaje y/o inspiración de esta canción?


«Howkama habla sobre la existencia, la existencia no es un hecho que ocurre en solitario y sin esfuerzo, hay que trabajar. Yo tengo esa filosofía que me sale de dentro y quiero transmitirla al pueblo de Niafunké y al Tercer Mundo. Para que aprendan la realidad de las cosas. Hace falta justicia, no injusticia».


- En el nuevo álbum que usted acaba de terminar (por ahora sin título), usted toca la guitarra española. ¿Por qué le atrae este instrumento?


«Porque estamos relacionados a través de ella. La guitarra
española tiene un origen africano. Es un instrumento que nos une en la historia. No he tenido profesor, hago lo que quiero con la guitarra española».


- Nick Gold (Buena Vista Social Club), su productor (World Circuit), es conocido en el mundo entero. ¿Nos podría hablar de su relación con él?


«Nuestra relación es muy buena. Hoy está aquí. Yo te aseguro que si todos los productores fueran así de correctos no habrían tantos problemas en el Tercer Mundo. Es difícil encontrar un productor como Nick Gold. Es consciente de lo que hace, lo hace bien. No es un camaleón, es un hombre honesto. Creo que si continúa así tendrá muchos éxitos».


- Su álbum más desconocido es Djmiballa (La Música de los Espíritus).¿Cuál es el misterio contenido en Djmiballa?


«Contiene algo que no hemos oído nunca, al escucharlo descubrimos algo que no existe salvo en el mundo espiritual. Djmiballa es el corazón y la semilla del mundo. Es la puerta de toda la música».





Tomado de: El Mundo / Fronterad / Público

 

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