Marcos López


Finalmente Argentina le rinde el merecido homenaje a este gran creador

Una retrospectiva itinerante de tres décadas de trabajos


          

  “Sudor y Lágrimas” 2005                                                                  “Amanda” 2005


En Buenos Aires se acaba de inaugurar la muestra de Marcos López titulada Vuelo de Cabotaje (en el Museo Castagnino). El resto del año esta gigante retrospectiva estará circulando por el interior argentino: Paraná, San Juan, Mendoza, Córdoba, Neuquén y La Plata.





El cumpleaños de la directora, 2008 // [a la derecha] El cuarto rosa, 2007. De la serie Sub-realismo criollo.

Estas fotos hablan de la juventud del autor: -¨Mi pueblo, mi adolescencia, mi iniciación sexual, mis preceptos morales, familiares y culturales: todo aquello de lo que huí se resume en estas fotos.¨



Marcos López, nació en Gálvez, Santa Fe, estudió ingeniería y en el 78 dejó la Universidad para dedicarse de lleno a tomar fotografías. Con una beca del Fondo Nacional de la Artes se instaló en Buenos Aires, fue a talleres argentinos y extranjeros, fue alumno de Gabriel García Márquez en la Escuela de Cine de Cuba, también estudió con Pino Solanas y años mas tarde, paralelo a su creación fotográfica, experimenta con documentales, como “Entra la selva y el río”. Visitó Venezuela y la mayoría de los países de la región en sus recorridos por Latinoamérica y el Caribe, absorbiendo, creando y exponiendo sus trabajos.

Aparte de sus numerosas exposiciones López tiene publicado cinco libros de su obra fotográfica de más de treinta años. Se puede leer más sobre su biografía aquí.






Fue en 1993, poco después de que fuera publicado su primer libro Retratos, que Marcos empezó con el ensayo Pop Latino. Dejó de lado la fotografía blanco y negro dedicándose exclusivamente a trabajar con color, de hecho, afirma que ahora solo puede pensar en color. Comenta que con este cambio: -¨el color me da más elementos de opinión. Me interesa mostrar la violencia en la desigualdad social de América Latina de la mano de la alegría.



  “Feliz Navidad” Argentina, 1997                                                        “El patio de atrás” Córdoba, Argentina, 1995



“La fotografía es una excusa para transformar en poesía la resaca de un tequila de segunda marca. Por eso me gustan los mariachis. Se les paga, cuando llegan cantan poco y se retiran sin saludar. Uno los contrata para que muestren que la alegría es posible. Por lo menos quince minutos”.




    

      Proyecto “Epson”                                                      “Picada en la Terraza de la Fundación Proa”  Argentina, 2006







“Luchador” México, DF, 2008



Para él, la fotografía es una puesta en escena de un documental. Propone una estética de poses, colores exagerados, elementos y personajes típicos locales a la manera de un estudio sociológico.

Su sello bien podría ser la yuxtaposición vibrante del color con una imagen estatica; la captura de un momento que a primera instancia parece mudo pero propone un dialogo infinito.


Las fotografías de Marcos López tienen la particularidad de ser como radiografías de época No registran el instante sino que recrean la sensación del mundo en el que vivimos. El lenguaje visual no denota lo que designa sino que desplaza el sentido en la manera de asociar elementos que parecieran no tener ninguna relación entre sí. La extrañeza de sus fotos reside justamente en esa ambigüedad. Tienen un atractivo inquietante que hace que el espectador no pueda dejar de mirarlas. Lo extraño en sus obras está ligado a lo absurdo de situaciones que, sin embargo, siempre remiten a la percepción de algo vivido, visto o soñado.




     

“Taxista” La Habana, Cuba, 1996                                          “Criollitas” Santa Fe, Argentina, 1996


     

      “Carnaval Criollo” 1997                                              “Buzo para Adelgazar” Buenos Aires, 1997


     

“El Búlgaro” (con espejitos) 1998                                                 “Taxista Cubano” La Habana, 1996





Fernando Farina, el curador que orquestró su actual retrospectiva comenta que: " López recrea diferentes ambientes según el período: en algunos está más trágico, en otros crítico con el neoliberalismo o la banalidad "de una sociedad que tiene muchas máscaras", explica Farina "Saca fotos y las pinta encima, provoca con las estridencias, busca y crea personajes. Está todo premeditado, maquillado, hace una fotografía pensada. Como un pintor, pinta la escena y trabaja claramente con conceptos".



”La Terraza” Buenos Aires, Argentina, 2009  - vea este proyecto en mural >> video


Marcos López ha fijado una iconografía propia y mestiza que alía el estándar y la diversidad, el espectáculo y la tragedia, la autenticidad y el estereotipo, componentes extraídos del ámbito de los medios de comunicación social, en el que la publicidad y sus reclamos, la televisión y las telenovelas, las historietas y sus superhéroes, el cine y las estrellas, dibujan una irrealidad cada vez más engañosa, menos comunicativa, más enajenante.

López refunde este universo y a partir de una puesta en escena personal caracterizada por la estridencia cromática, el efectismo y la afectación en la concepción de sus escenografías, la asimilación de los elementos del kitsch urbano, la precisión y el equilibrio en la estructura formal de la composición, consigue introducir al espectador en el centro del debate sobre lo que el artista ha dado a llamar “la textura del subdesarrollo”.

Subdesarrollo que repercute en los ámbitos más privados del individuo, que configura su propia existencia y que traduce el desconcierto, el escepticismo y la sensación de descontextualización que marca su vida.





“Siempre me intereso en que mi obra hable de la periferia, mostrar la textura del subdesarrollo. La pegajosidad de los manteles de hule. Trato de que mi trabajo tenga el dolor y la desprolijidad de la América mestiza.”





Absorta en la desesperanza nos mira la “Chica tomando cervezas”, impasibles y desilusionados “celebran” los personajes “El cumpleaños de la Directora”, agotados y amargados ultiman la larga noche los clientes de “La Cantina Il Piccolo Vapore”… y así hasta arribar a imágenes que describen más que a sujetos, estados anímicos y reinterpretaciones de angustias propias del autor.







Asado en Mendiolaza, Argentina 2001, de la serie Sub-realismo criollo.

Esta obra [el último asado -después de la última cena] es el icono más representativo de la validez de sus creaciones, ya que no sólo propone la sustitución de una iconografía ajena por la mestiza, pero también le inscriben como un autor genuino y voluntariamente latinoamericano








Suite Bolivariana en Buenos Aires Photo, 2009                     VIDEO:


 
   

 

Yo no utilizo Photoshop, ni Macintosh ni nada de esas cosas..”

Y en este video nos cuenta que ahora ¡tampoco utiliza cámaras! - ¡ CLIC ! video


  Saliendo de la bidimensionalidad de la fotografía,

  López se aventura a trabajar el espacio; la instalación

  Suite Bolivariana, incluye una fotografía de 5 metros

  de ancho por 2 metros de alto. Ver imagen abajo.















Página del artista: www.marcoslopez.com





Fuentes: revistaenie / elciudadanoweb / sorryzorrito / galeriafernandopradilla / perufotolibre / suburbiosutopicos

 

25 de febrero al 3 de marzo, 2010, no.86

semanario  cultural  de  caracas

corneta