Se acabó la OEA
Què hizo la OEA ante la invasiòn por Playa Giròn, a Dominicana, Panamà, Granada y ante el golpe militar a Allende
 


La historia d e la OEA es de agresiones e intervenciones militares, de apoyo a golpes militares, de injerencia en los asuntos internos de naciones progresistas; una historia para no olvidar.



Por: Roberto del Valle Menèndez


Todo indica que a la Organización de Estados Americanos  (OEA), a la que en su momento Raúl Roa, el canciller cubano, le llamó “el Ministerio de Colonias yanquis” le fue extendida un certificado de “defunción por muerte natural”.


Otro no sería el motivo para  que en la Riviera Maya, en México, los jefes de Estados y de Gobierno se reunieran  en una Cumbre por la Unidad de América Latina y el Caribe. Fue a puertas cerradas. Quizás para   recordar la triste historia de una organización que fundada por los Estados Unidos en mayo de 1948, recién concluida la Segunda Guerra Mundial y emergida la URSS como puntera del naciente campo socialista, tenía como objetivo, según   su base fundacional, “trabajar   para fortalecer la       paz y seguridad, consolidar la democracia, promover los derechos humanos, apoyar el desarrollo social y económico y promover el desarrollo sostenible en América”.

(http://es.wikipedia.org/wiki/Organizaci%C3%B3n_de_los_Estados_Americanos)


Y además, en su conocida Carta de la OEA se ratifica como uno de sus principios:” Todo Estado tiene derecho a elegir, sin injerencias externas, su sistema político, económico y social, y a organizarse en la forma que más le convenga, y tiene el deber de no intervenir en los asuntos de otro Estado. Con sujeción a lo arriba dispuesto, los Estados americanos cooperarán ampliamente entre sí y con independencia de la naturaleza de sus sistemas políticos, económicos y sociales.”

(http://www.oas.org/)



Todo muy lejos de la realidad


El 31 de enero de 1962, ante una actitud soberana, independiente, digna, y antiimperialista de la reciente Revolución cubana, se le expulsó de sus filas, y se apoyó el bloqueo económico, financiero y comercial que promovido por los Estados Unidos  hoy
se le mantiene,   pero sus tropas también participaron en la intervención militar en Dominicana en 1965 por indicaciones de Washington, para impedir la vuelta al poder del intelectual progresista y nacionalista   Juan Bosch, y en todos estos años ha estado muy vinculada a los  golpes militares fascistas, operaciones encubiertas contra los movimientos sociales y revolucionarios y a la injerencia en los asuntos internos de gobiernos progresistas y revolucionarios. Aún más reciente los gobiernos de izquierda en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua han sufrido  de las   ambiguas posiciones de una organización que en realidad nació para contener y aplastar  todo indicio de cambio revolucionario en el área. (http://www.terrorfileonline.org)


Sin embargo, en los dos últimos años, por el influjo de esa fuerza de izquierda que ha penetrado su seno, y muy a pesar  del gobierno de los Estados Unidos, la OEA rectificó un error histórico y aprobó el regreso de Cuba a sus filas y “condenó” el golpe militar en Honduras del 28 de junio último.


Pero esta Cumbre de la Unidad es también la respuesta  a las cínicas y mentirosas declaraciones de Barack Obama, quien recién elegido Presidente de los Estados Unidos, declaró en la V Cumbre de las Américas efectuada en abril último en Trinidad y Tobago:”Mientras los Estados Unidos ha hecho mucho para promover la paz y la prosperidad en el hemisferio, a veces se han desconectado y, a veces tratamos de imponer nuestras condiciones. Pero le prometo a usted que buscamos una asociación entre iguales. (Aplausos.) No es socio mayor y socio menor en nuestras relaciones, no hay simplemente compromiso basado en el respeto mutuo y los intereses comunes y valores compartidos. Así que estoy aquí para lanzar un nuevo capítulo de compromiso que se mantendrá durante toda mi administración.”


Y más adelante, puntualizaba: “Y trabajando juntos, podemos dar pasos importantes para impulsar la prosperidad y la seguridad y la libertad. Esa es la agenda del siglo 21 que nos reunimos para aprobar. Esa es la nueva dirección que podemos  seguir.”

(http://www.summit-americas.org/v_summit_sp.html)


Y así, posterior a estas declaraciones y con conocimiento del Departamento de Estado de los Estados Unidos se aprobó el golpe de estado fascista contra el gobierno democrático de Manuel Zelaya en Honduras, se acordó la instalación de siete bases militares en Colombia creando una zona permanente de tensión y se ha estado socavando  los proceso democráticos e independientes en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.


Con estos antecedentes se llegó a esta Cumbre por la Unidad de América Latina y el Caribe.


En su   Declaración final se puntualiza: “Decididos a construir un espacio común con el propósito de profundizar la integración política, económica, social y cultural de nuestra región y establecer compromisos efectivos de acción conjunta para la promoción del desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe en un marco de unidad, democracia, respeto irrestricto a los derechos humanos, solidaridad, cooperación, complementariedad y concertación política”. Pero sin  la asistencia de los Estados Unidos y el Canadá, que si forman para de la OEA.


En su intervención en esta Cumbre, Raúl Castro, puntualizó:” Condición
imprescindible para formar parte del nuevo organismo que deberá caracterizarse por el respeto a la diversidad cultural, a las distintas dimensiones geográficas y económicas, al sistema político que cada país adopte, a la disparidad de riquezas naturales y al diferente desarrollo social.”

(http://www.cubadebate.cu)


En esta  Cumbre se condenó el bloqueo  económico a Cuba, el golpe militar en Honduras, las pretensiones  anexionistas de Gran Bretaña sobre las Malvinas,   y se adoptaron acuerdos efectivos para  apoyar la reconstrucción de Haití, enfrentar el terrorismo y el cambio climático.


La propuesta  en esta Cumbre de agilizar el proceso de creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, sin Estados Unidos y el Canadá, es un acto de incuestionable valentía, soberanía   y dignidad que acompaña a la OEA a su sepultura definitiva.




Fuente: tvavila vía kaosenlared

 

25 de febrero al 3 de marzo, 2010, no.86

semanario  cultural  de  caracas

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