El Teatro Total de Philippe Genty

Philippe Genty comenzó su carrera a fines de los años 60 en Francia, con un espectáculo de marionetas que luego paseó por diversos países empujado por dos caballos. Desde 1975 ha ido evolucionando hacia una concepción donde participan diversas artes, con un fuerte sentido plástico. Hoy en día su compañía multidisciplinaria se encuentra a la vanguardia en lo referente a la creación de obras escénicas.

"No somos una compañía común: no es danza, no somos completamente actores, ni tampoco es teatro de marionetas. Somos una especie de teatro total entre todas esas disciplinas", comenta Genty.
Propuesta sin fronteras geográficas ni artísticas

''Nuestro trabajo no tiene fronteras ni entre los países ni entre las disciplinas artísticas'', se ufana Genty, agregando - ''nuestras obras pueden llegar a cualquier público, pueden ser recibidas y entendidas en cualquier cultura".
La expansión del consciente
Indudablemente, el tema de investigación central de La Compagnie Philippe Genty es la exploración interior del ser, de uno mismo; que es un tema recurrente a través de todas las culturas.
Sobre esto comenta que "Solo a trabes de una reflexión interior de quienes somos podremos avanzar en la convivencia colectiva. Si podemos hacer la paz con nosotros mismos, será un camino fantástico para hacer la paz con el resto del mundo''.

"Es verdad", afirma Genty, "y lo que en concreto me interesa del surrealismo es su facultad de mezclar diferentes sentidos en una misma imagen. Son sentidos a veces irreconciliables, extremos. Del surrealismo me interesa la sucesión de abismos que es capaz de crear. Mis espectáculos también se dirigen al subconsciente del espectador. Lo que procuro es crear una serie de situaciones que se encadenen como un sueño".
Sobre este tema incluimos algunas respuestas de Genty
-¿Es la línea del psicoanálisis una de sus premisas de trabajo?
-Sí, todas las producciones tienen esa especificidad del ser humano enfrentado a sus propios conflictos. Por otra lado, en teatro no hay tantos que practiquen esta búsqueda de una forma, digamos, divertida. Creo que toda esa línea de trabajo viene de un conflicto en mis tiempos de infancia y fue el psicoanálisis lo que me permitió abrir una puerta y darme cuenta de que no había nada ahí.
-¿Esos conflictos tuvieron que ver con su infancia en medio de la guerra?

Es así como esta genial personalidad del teatro contemporáneo comenzó a vivir una larga noche de situaciones paranoicas, una seguidilla por 16 colegios pensionados a lo largo de diez años, pesadillas recurrentes y una sensación de estar escapando permanentemente. "No sabía por qué estaba paranoico, pero sí, sabía que algo tenía que buscar", reconoce ahora con total serenidad y generosidad en el relato. En ese contexto, el psicoanálisis le permitió abrir puertas, trabajar sobre analogías y asociaciones libres (en definitiva, casi la misma línea surrealista de sus fascinantes montajes en los que se la pasa abriendo las puertas de la imaginación).
¿Cabe situar la obra de Genty en el contexto de las vanguardias? "Yo no sé", contesta Genty, "dónde debo situarme. Sé que no estamos en lo que podríamos llamar gran corriente del teatro. Yo creo que hay fundamentalmente dos corrientes. La principal se relaciona con Stanislavsky y con el teatro de texto. Luego hay otra, casi un riachuelo, ligada a las investigaciones de Gordon Craig. O sea, un teatro en el cual los signos son el espacio, la luz, el sonido y la música", explica el maestro.
En esa línea, imagina como vecinos a Tadeusz Kantor y Robert Wilson, a quienes apenas conoció en algunos festivales del mundo que saben tenerlo como uno de sus protagonistas de lujo.







