Experimentos culturales en la gran urbe de São Paulo, Brasil






Formado en 1996 por arquitectos y artistas, BijaRi (San Pablo, Brasil) es un centro de creación de artes visuales y multimedia. Mediante proyectos desarrollados en diversos soportes y tecnologías, tanto analógicos como digitales, el grupo actúa proponiendo experimentaciones artísticas mayormente de naturaleza crítica. Intervenciones urbanas, performances, videos, diseño y diseño web se convierten en medios para establecer la posibilidad de una vivencia allí donde la realidad aparece más cuestionada.



Virginia Gil Araujo entrevista al Grupo BijaRi


VGA: Sabemos que BijaRi es un colectivo con un background de estudios de cuestiones urbanas. ¿Cómo las inserciones en el espacio físico urbano piensan y promocionan el uso y la función de la arquitectura y el significado de la ciudad?


BijaRi: Primeramente, creemos oportuno hablar del motivo de la urgencia actual en pensar la arquitectura, el urbanismo y las ciudades, con las connotaciones políticas e ideológicas que involucran estos conceptos, para entonces ver cómo canalizamos esas reflexiones a través del arte de hoy.


La metrópoli de San Pablo, con casi 20 millones de habitantes y toda la diversidad, complejidad y contradicciones que propone, siempre fue un gran reto para BijaRi. Por ser extremadamente rica y pobre al mismo tiempo, ella tiene todos los problemas comunes a las grandes ciudades contemporáneas en una escalada inmensa y muy explosiva. Por un lado, la polución causada por los autos con la emisión de gases nocivos al ambiente; de otro, la estupefacción causada por aquellos que son marginalizados y que ocupan las áreas de manantiales -ríos, riachuelos, cuencas- sitios inapropiados para la urbanización, y sin la mínima estructura sanitaria. Altos índices de violencia causados no solamente por las diferencias de clases, sino también étnicas en sus recientes tensiones: facciones marginales vs. la policía; movimientos sociales urbanos (el trabajo y la habitación) vs. el gobierno. Exclusión y marginalización por un lado, y por otra promoción de la imagen de una ciudad globalizada y rica donde se aprecia el mito del éxito profesional a todo costo, de la cultura de las celebridades y de la ostentación obscena. Todos esos ingredientes constituyen el caldo explosivo que es la cultura de San Pablo.


”Sosténgase” (sustain yourself 2008) Serie de intervenciones en Sao Paulo donde se cuestiona a los transeúntes sobre la sustentabilidad de la vida.


Constatado eso, y explicitados esos conflictos, BijaRi buscó primeramente maneras de posicionarse críticamente y propositivamente frente a los problemas urbanos a través de acciones que en principio no se identifican con los formalismos pensados para el arte, pero con la creación de mensajes contra-medios, imágenes disidentes, acciones provocativas, con el paisaje urbano como contexto –siempre fue una intención en el modo de actuar de nuestro colectivo: estar en contacto con la calle, con las nuevas construcciones, con los muros, con las zonas fronterizas, los habitantes desclasificados y las personas en general. Y, así, naturalmente esas creaciones fueron apropiadas poco a poco en la esfera del arte, que es un terreno donde todo está permitido, donde todo es apropiado con revisión de sentidos, de valores éticos.



VGA: ¿Podrían comentar la acción urbana titulada Galinha: elemento analizador [Gallina: elemento analizador] (2002), como un trabajo de esta fase inicial del grupo?


BijaRi: Bueno, existen dos trabajos seminales del grupo.
El primero se trata de una acción con una gallina, un trabajo directamente relacionado con la cuestión biopolítica urbana. Estudiada y planeada a través de análisis de contextos socio-culturales antagónicos, la acción buscaba la activación y el diálogo con el público en sus más diversificadas formas, por la deflagración de una situación inusitada: una gallina suelta en dos de los espacios más concurridos en San Pablo, y extremadamente cercanos uno del otro. Sin embargo, con características bastante distintas: el primero, Largo da Batata, una mezcla de terminal terrestre ocupado por el mercado informal es un espacio asistido por una clase periférica, en la cual predomina la población del Noreste de Brasil, una mayoría mestiza y negra. Al lado, el centro comercial Iguatemí, el "supermercado" más exclusivo y rico de la ciudad, frecuentado por celebridades. Es importante alentar que ambos están ubicados en la zona oeste y en la misma Av. Faria Lima. En los dos espacios soltamos una gallina, y con una cámara fuimos registrando las acciones de las personas y el desarrollo de la situación creada. Mientras en el espacio popular se desencadenaban una serie de revelaciones simbióticas, corporales, verbales, de entropía y acercamiento; en el espacio exclusivo del centro comercial se desencadenó una situación típica de la sociedad de control; la gallina fue vista como un
Gallina: elemento analizador (2002), Largo da Batata, Centro comercial Iguatemí,
 
"elemento intratable" en "actitud sospechosa" (término policial usado para alegar abordaje indiscriminado a sospechosos). La gallina en el centro comercial quedó suscrita al aislamiento, al temor y control de los asistentes de aquel sitio comercial. Eso culminó en la expulsión de la gallina del sitio por las comitivas de seguridad privada de aquel punto de consumo.


Las situaciones yuxtapuestas evidencian a través del registro video-gráfico las formas y las estructuras tanto visibles cuanto ocultas de control socio-espacial. Además, ponían en duda algunas nociones urbanísticas de vitalidad de espacio público, muchas veces evaluadoras del proceso de reordenamiento urbano de carácter excluyente –el Largo da Batata en su fase avanzada de reforma "gentrificadora". El Shopping Iguatemí, con su paseo de granito amplio, palmas exóticas, vitrinas iluminadas y cámaras de seguridad, se puso tan rígido, tanto los cuerpos como las mentes de las personas que pasaban por el entorno: perplejos y desestabilizados emocionalmente, reaccionaron mal, por momentos denunciando o solamente manifestando una visión de mundo, en que la gallina se volvía una amenaza. Del otro lado de la Av. Faria Lima, la gallina representa un alimento bastante popular y querido por la población brasileña, y la acción denotaba una serie de reacciones de entropía, de acercamiento y juego, evidenciando una calidad genuinamente colectiva que, por ser de nadie, son efectivamente de todos.


  

Anti-pop póster, VIII Bienal de la Habana, Cuba, 2003. Foto a la derecha, de intervenciones en Sao Paulo


El otro [trabajo seminal] es el afiche Anti- pop (2002) (una estrella cortada por la mitad como el signo de prohibición de placas de tránsito pintadas a serigrafía básica) que fue pegado por las calles de San Pablo durante el reciente boom de la cultura de las celebridades en Brasil. Entonces nos preguntábamos: ¿pero ustedes no están creando otro icono de aquello que critican? Y percibimos que la manera de interferir en esta cuestión era buscar un mismo plano simbólico, el plano de la información, del espectáculo, pero subvertir su contenido. Invitados para la Bienal de La Habana en 2003, hicimos collages de esos carteles allá, lo que causó un efecto interesante, gracias al extrañamiento que causo en el contexto suburbano, pues la estrella en Cuba es el símbolo de la revolución.


”Naturaleza Urbana” 2007-08, serie de intervenciones enfocadas en ocupar espacios publicitarios para convertirlos en áreas verdes.


VGA: Al conocer algunos de los objetivos de sus trabajos, me parece
De la serie “Naturaleza Urbana” toma de carros abandonados
 
que ustedes reelaboraron conceptos muy relacionados a las actividades artísticas de los 60s y 70s como la apropiación de lugares, que funcionan para el BijaRi como verdaderos ready-mades, por la ocupación de los espacios colectivos, con visión ética, como también a la referencia en el manifiesto del 67 de la Nueva Objetividad Brasileña y su arte ambiental, es decir, el acercamiento y el envolvimiento con comunidades, la activación de espacios colectivos pensados como una respuesta política.


BijaRi: Seguramente, como en los 60s y 70s, la entrada al nuevo siglo, temas como el liberalismo económico, globalización, cuestiones medioambientales revelaron la urgencia de micro políticas con las cuales creemos inadmisible la permanencia de una mentalidad indiferente a los impactos urbanos. Y nosotros veníamos de la USP [Universidad de San Pablo], de un contexto político dentro de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, no veíamos un espacio posible, donde pudiéramos actuar políticamente, ni por la vía de la arquitectura y tampoco por el espacio del arte conceptual institucionalizado, promocionado a través de las investigaciones de artistas completamente aislados de la realidad objetiva y demasiado formalistas. Entonces, empezamos por buscar nuestro espacio de comunicación en ese no-lugar que estaba entre la actividad-creatividad, la arquitectura y la realidad objetiva urbana.
Esa fue una forma de posicionarnos políticamente frente a las instituciones y frente a las urgencias reales de nuestro cotidiano. Vale aquí recordar que uno de nuestros primeros proyectos llamado Realidad Transversa (2000), en el cual buscábamos trabajadores informales y otros personajes urbanos al margen de la sociedad para que trabajaran dentro de espacios de arte, fue una manera de causar cortocircuito en esas dos esferas que estaban tan aisladas y posibilitar intercambios, en un espacio de diálogo común. Cuestionar el ambiente del arte y contaminarlo con la atmósfera de la realidad objetiva, para BijaRi es una actitud necesaria. Nuestra investigación empezó a creer en la acción
artística como micro política y/o viceversa, pues, el lugar colectivo es esencialmente el lugar donde se haría la política, y, para nosotros, también es dentro de él que siempre estaría el acto creativo. Alineados con nuevos pensamientos post utópicos, y por no estar de acuerdo con formas actuales de producción de la forma y del contenido urbano, pensamos en opciones de construcción desde la escala del sujeto, a través de micro políticas, ajustando y diseñando a través de la escala del individuo las fuerzas de resistencia por la activación de tejidos y espacios potencialmente transformadores, conceptos desarrollados en el manifiesto "Arquitectura y Resistencia".




VGA: Para desarrollar el tema de las situaciones potencialmente transformadoras, sería interesante que comenten la experiencia de BijaRi y de otros colectivos con movimientos sociales y urbanos en San Pablo. Evidentemente, quisiera escucharlos acerca de la ocupación del área central de San Pablo, del edificio Prestes Maia. ¿Cómo se estableció la relación entre proposición artística y los movimientos sociales?


BijaRi: Sabes Virginia, es difícil hablar de una manera general. Hubo diferentes tipos de trueques e intereses en esa experiencia que fue además de muy rica, igualmente dispersa, difusa y controversial.
Creemos que esa ocupación fue, antes de todo, un de los casos excepcionales, en que, de hecho, se estableció un sistema paralelo, autónomo, legítimo y sobre todo pacífico. No solamente por la escala como por la ubicación central donde se estableció. Justamente cuando se promocionaba en la región central de la ciudad una política de lavado, de aseo, socio-coercitiva y violentamente emprendida por agentes gentrificadores. Tanto esa como otras ocupaciones fueron un recado de la inmensa población excluida para la sociedad: "Mira, somos muchos y no estamos de acuerdo con su fiesta, o ustedes nos dejan entrar o la vamos a estropear". Obviamente, todos esos movimientos socio-culturales fueron y aún lo son, extremadamente excluidos
“Gentrificado" (2005) afichado público en todo San Pablo. Proyecto de concientización sobre el aburguesamiento, proceso en el que la clase media desplaza a la gente de barrios y zonas marginales.
 
y criminalizados por los medios de comunicación corporativos. Lo que pasó nuevamente con el edificio Prestes Maia fue la integración con diferentes partes de la clase media esclarecida (artistas, antropólogos, sociólogos, cineastas…) que trajo un aura underground a esa ocupación específicamente: siempre había algún fotógrafo, algún reportero o artista con cámaras filmando por el Prestes Maia y, con eso, garantizaron que aquellas acciones policíacas no resultaran en más violencia y en abuso, normalmente conocidos como tácticas de la policía.


Programas culturales como la creación de cursos, talleres y una biblioteca adentro del edificio, creados en colaboración con diversos profesionales de las humanidades e involucrados en proyectos socializantes fueron nutriendo el movimiento por la vivienda frente a los medios de comunicación. De esta manera, la sociedad y los medios de control se vieron obligados a discutir la legalidad de nuestras acciones, que ya estaban en el centro de una serie de reivindicaciones y conflictos violentos. Temas como "limpieza social", de eliminación de los habitantes de la calle, abuso de autoridad y resistencia colectiva fueron fomentados para detonar con
”Cubo” (2005) muestra la lucha por el espacio público, cuatro proyecciones con señal en vivo de las esquinas adyacentes.
 
el autoritarismo vigente. Y eso fue un gran avance. Pero, en cambio, percibíamos algo de nostalgia revolucionaria de los artistas y una falta de claridad, como la actuación de cada persona en aquel contexto. Entonces, muchos artistas incluso cruzaban la línea que separaba la acción colaboradora de dimensión estética cuando se incluían en la lucha específica de que aquellos que nada poseen, con la participación en barricadas, prestación de servicios y participación en decisiones internas a la ocupación. Eso a menudo llevó, de manera inevitable, a conflictos que pasaban fundamentalmente por el choque de clases (en el sentido marxista de la palabra). Acciones que bordeaban el asistencialismo y alejaban el potencial de la relación y de la contribución de los artistas en lo que tenían de más interesante: compartir estrategias de acción, creación simbólica y reanudación del sentido ético.







“Estrecho Dudoso” (2006) Proyecto en Costa Rica, campaña con afiches frente a propiedades cercadas




Corto video de una reciente intervención de BijaRi: “Sala Paulista” (marzo 2009), creando espacios de la nada, en medio de la ciudad.




























Página del colectivo: www.bijari.com.br




Virginia Gil Araujo posee un Doctorado en la Historia del Arte de la Escuela de Comunicación y Artes de la Universidad de São Paulo (ECA-USP). Vive y trabaja en São Paulo.

Fuentes: página Bijari / Latinart / publicotransitorio

 

21 al 27 de mayo, 2009, no.46

semanario  cultural  de  caracas

corneta