
El tiempo y la arquitectura
de Carlos Raúl Villanueva

El panel de ponentes invitados se compondrá por los arquitectos Juan Pedro Posani, Director del Museo Nacional de Arquitectura; William Niño Araque, investigador de la GAN; y Félix Gómez, Museógrafo del Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz-Diez.

La gran obra del arquitecto Carlos Raúl Villanueva:
Ciudad Universitaria de Caracas
RECONOCIDA POR LA UNESCO PATRIMONIO MUNDIAL EN EL AÑO 2000
La obra del arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva es tomada como ejemplo “de los más altos ideales de urbanismo, arquitectura y arte, representativos de la utopía moderna”.
Por Heyra Zerpa

Hoy en día, la Ciudad Universitaria de Caracas, con más de 50 años de existencia, es considerada una de las obras más espectaculares de la arquitectura moderna, llegando a ser declarada por el Comité de Patrimonio de la UNESCO, como Patrimonio Cultural de la Humanidad en el año 2000.
Es así como toda la comunidad ucevista ratificó su condición de privilegiada al disfrutar cotidianamente de las 202 hectáreas de la Ciudad Universitaria, descrita en el texto de la declaración de Patrimonio Mundial como una “obra maestra de la arquitectura y el arte moderno, reconocida por sus valores paradigmáticos y singulares”.

Justamente, en el año 2000 se celebró el centenario del nacimiento del arquitecto, artífice y creador del proyecto que integró las artes al espacio arquitectónico, incluyendo obras de artistas venezolanos como Alejandro Otero, Héctor Poleo, Mateo Manaure, Francisco Narváez, Oswaldo Vigas y Jesús Soto, además de consagrados talentos extranjeros como Alexander Calder, Fernand Léger, Henri Laurens, Jean Arp y Víctor Vasarely.
Valor excepcional

La UNESCO consideró que “el valor universal excepcional de este bien cultural, merece la protección de la comunidad internacional para beneficio de la humanidad”, de esta manera la Ciudad Universitaria se convierte en un tesoro a preservar y cuidar, un espacio glorioso y dignificante.

El genio creador, graduado en la Escuela de Arquitectura y la Escuela Nacional de Artes de París, siempre reafirmó su visión humanista, global, universal y por lo tanto, local de la arquitectura, asegurando que su medio expresivo “es el espacio interno, el espacio fluido, gozado por los hombres”.
Los registros históricos de la Ciudad Universitaria dan cuenta de que el Hospital Universitario fue lo primero que se construyó, en el año 1945, y posteriormente, en el año 1952 se comienza a ejecutar el espacio central del proyecto “Síntesis de las Artes”: el Rectorado, Biblioteca Central, Aula Magna y Plaza Cubierta.


Más esplendor

El Jardín Botánico de la UCV también forma parte de la Ciudad Universitaria y en el área deportiva están los estadios olímpico y de béisbol, más el complejo de piscinas, gimnasio cubierto y las canchas de tenis, basket y volibol.
En definitiva, la maravillosa obra de la Ciudad Universitaria es valorada y apreciada cada vez más, en Venezuela y el mundo. Su creador, Carlos Raúl Villanueva dejó una obra que como el arte, tan importante para él, trascendió en el tiempo.

La gran cantidad de estudiantes que se desplazan por la Ciudad Universitaria, sumada al plantel docente y los empleados, pudieran alcanzar las cien mil personas diarias, cifra que quintuplica las 20 mil personas que originalmente podía albergar el complejo ucevista.

El problema es grande, sobre todo cuando el compromiso de preservar la hazaña arquitectónica que constituye la Ciudad Universitaria, ya fue pactado: ésta es Patrimonio Mundial de la Humanidad, y como tal debe garantizarse su conservación y adecuado mantenimiento.
Fuente: revista sala de espera

