Tejidos, sal, desierto...

Gastón Ugalde

Desde el altiplano continúa haciendo presencia.




El pasado 31 de diciembre a modo de clausura del año del bicentenario de la revolución Boliviana, Gastón Ugalde develó el mural del Bicentenario. Como muchas de las obras de Ugalde, la realización de este simbólico mural, también tuvo su controversia.


Durante el agitado 2009 el alcalde de La Paz, Juan del Granado, luego de haber visto declararse tres veces desierta
la convocatoria para el mural del renovado teatro al Aire Libre, se dejó seducir por una idea salida en el acto de la mente de Ugalde: "Son 200 años de grito libertario, pintemos 200 personajes paceños marchando". Dicho y hecho, la obra le fue comisionada.


A pesar de que "para pataleta de algunos, artistas", que reclamaron y amenazaron con destruir la obra apenas sea develada, esto no ocurrió. Paceños, artistas colegas, y particularmente autoridades de gobierno quedaron mas que satisfechas con
la obra. El mural no solo relaciona lo épico del bicentenario pero también es pertinente con la realidad actual de Bolivia. La trama tejida de la marcha (revolución) de los pueblos autóctonos ha sido siempre parte del discurso de este artista.


Más aún, el realizador de esta obra, Gastón Ugalde, posiblemente sea el artista más importante que ha surgido dentro de la historia actual del arte boliviano.


Este ultimo año fue el único artista de Bolivia presente en la Bienal de Venecia y uno de dos en la Trienal de Chile; y como nota lateral cabe mencionar que súbitamente la cotización de su obra se ha duplicado en el mercado internacional.


En una visita a su taller Mabel Franco del diario La Razón lo
cuestionaba acerca de su presencia en Venecia como el único boliviano en esa cita mayor del arte contemporáneo. "Es uno de los honores más grandes para un artista", dijo, mientras tomaba un batido de yogurt que intercala con un vaso de whisky.


En la bienal presentó su obra "Nudo", una instalación (25x10 metros) que pesa 700 kilos, tal la contundencia de los phullus (frazadas andinas) y otros
textiles con los que presentó su "Marcha por la vida", otra instalación que desplegaba esos tejidos y que ahora cierra sobre sí mismos, los anuda.


“La vida es un tejido de infinitas líneas y colores, de infinitas vidas y muertes, es en suma un armazón de nudos personales, de tramas familiares y de urdimbres sociales. En cada recreación del acto de tejer se logra un acto espiritual, es una “comunión” que habla de nuestra existencia: entrelazando los hilos creamos nuestros modelos sociales, culturales...”

“El tejido ha sido y será por mucho tiempo más, el arte cumbre de las culturas andinas.

Es un objeto utilitario y de rito, el tejido acompaña al aymará en todos los actos cotidianos pedestres o religiosos en sus diversos formatos, colores y diseños. “ nos comenta en el catálogo de la Bienal.


Poco se supo en Bolivia de la presencia de Ugalde en Venecia. "Me he descuidado", admite. De todas formas, en la inauguración estuvo solo. "Huérfano, en comparación con países como Chile, cuyo Estado invirtió siete
millones de dólares para promover a un solo artista. Algo así hacen Uruguay y Argentina, para citar sólo a los latinoamericanos". 


Comenta que consiguieron una ayuda para el transporte de la obra que costó 10 mil dólares. Por lo demás, "me fui sin un peso, pero estuve feliz".


Dinero, Ugalde lo gana de trabajos rápidos, de encargos nacionales e internacionales. "Tengo fama de creativo... soy un creativo". Pero así como llegan los dólares, "los gasto, no ahorro, lo gasto siempre todo". En general, en sus obras, en sus emprendimientos que le señalan como uno de los pilares del arte contemporáneo boliviano.



Obras a cielo abierto - instalaciones


Para la Trienal de Chile presentó la obra "El otro lado", que el artista trabajó en la frontera altiplánica de ambos países. El artista fue invitado con un carácter "especial" a este mega evento que Chile realizó con motivo de su Bicentenario.


"En principio me convocaron para trabajar en el sur chileno, pero pedí hacerlo en el norte, territorio con el que mi vínculo es mucho más natural", explica Gastón. Allí, en medio del desierto altiplánico, desarrolló el concepto de territorio, frontera y límite.

”El otro lado” parte de una serie fotográfica donde trabaja el concepto de los límites geográficos
 

"Trabajé en la frontera, en la línea divisoria misma. Es un lugar donde todos son aymaras, donde no hay diferencias entre uno y otro lado. Allí me encontré con el Ollagüe, un volcán vivo mitad chileno y mitad boliviano", resume el escenario el artista.


El hito se encuentra en un desierto, con un horizonte limpio de 360°. En verdad, no existe frontera física. "Presenté una propuesta de una lectura conceptual sobre la presencia del humano en la región. Dos hombres, un chileno y un boliviano, desnudos, yacen en lados distintos de la línea que ha sido marcada con vidrio: la frontera transparente". Las fotos miran, entonces, al norte, al sur, al este y al oeste. En gran formato arman la obra que, como video instalación, tiene una línea movible que se proyecta desde lo alto.


Ugalde, el artista de la sal, del salar de Uyuni, pretendió llevar un bloque del mineral hasta Iquique. No pudo, pues la frontera le salió al paso en forma de control aduanero.  

Con estos bloques de sal cortados directamente del desierto el artista construye escenarios y situaciones lúdicas; luego son presentadas en su forma de registro: fotográfico o video.



Remarcando la serie de reconocimientos internacionales que tuvo
este artista este ultimo año, cabe destacar el remate reciente, en el país del norte, de una obra titulada Simón Bolívar. Se trata del Libertador pintado sobre billetes bolivianos que el autor vendió a un coleccionista estadounidense hace varios años. Éste lo puso en oferta en un evento de arte latinoamericano y, sobre el precio de 5.000 dólares de base, fue adquirido en 10.250. "Lo que muestra que mi arte se ha valorado, vale más del doble" comentó.


Para un artista de un país que apenas existe en el mapa internacional del arte, se trata de una buena noticia. La respuestas ocurrentes de este artista son signos de valentía. Ugalde reconoce sus limites y los limites de su entorno, pero actúa de manera desafiante -que es el excentricismo en la fibra de los grandes artistas. Este es el contexto que lo ha llevado a experimentar en un sinnúmero de espacios y medios  "Soy un artista interdisciplinario" comenta. Pero el excentricismo entre los grandes siempre fue inamovible de los valores morales, y allí yace la dimensiones de Ugalde: marchas, tejidos, sal, desierto, como un compromiso con su entorno y valores humanistas universales.




Tomado de: M. Franco en la-razon / bolppress / bicentenariodelapaz / laprensa /

 

21 al 27 de enero, 2010, no.81

semanario  cultural  de  caracas

corneta

http://www.corneta.org