Revelaciones del Ready Made
Por: Horacio Zabala
En 1912, o sea cinco años después del nacimiento del cubismo, Picasso realiza el primer collage de la historia: algunas cosas sin valor, tales como un fragmento de periódico o de espejo, un pentagrama, un alfiler, arena y materiales
RUEDA DE BICICLETA, el primer redy made de Duchamp, y un primer paso hacia la disolución de las fronteras entre lo que llamamos realidad real y lo que llamamos arte
varios (en definitiva, residuos) se encolan al cuadro de caballete o al papel de dibujo. Picasso, Braque, Gris y otros artistas que rechazaban el ilusionismo fotográfico de la pintura tradicional, preferían sustituir, por ejemplo, la copia pictórica exacta de la etiqueta de una botella por la etiqueta real. Y esta sustitución significó una mutación de la re-presentación. El ready made es la consecuencia extrema del collage. Si éste significa la incorporación de un fragmento de la realidad en la obra de arte, el ready made significa la incorporación de un objeto entero en un espacio destinado a la obra de arte. Así, por analogías sucesivas se puede establecer que el cuadro es a la pared (donde está colgado), tal como el collage es al cuadro (donde está pegado), tal como el ready made es a la sala (donde está expuesto), tal como la sala es al museo (del cual es parte), tal como el museo es a la ciudad (a la cual pertenece).
El collage y ready made están íntimamente vinculados, aunque aquello que los aproxima no sea el lenguaje plástico ni los procedimientos técnicos empleados. El vínculo es conceptual: el valor del ready made no reside en la materia ni en la forma que lo constituye, sino en el conjunto de discursos críticos y efectos secundarios que sucita a propósito del juicio estético y sus criterios de valor, del papel de las instituciones y el mercado del arte en relación con la legitimidad del artista.
Duchamp anuncia algo más esencial que la desaparición de los límites entre el objeto artístico y el utilitario. El ready made no es un objeto encontrado por azar, sino elegido con atención e intención. Es la consecuencia de pasar por alto los objetos artesanales y seleccionar entre los producidos en serie. Por ejemplo, una pala, un urinario, un peine, un perchero, un afiche publicitario, etcétera. No son cosas que se destacan por su lujo, vulgaridad o pobreza, ni se distinguen por su "belleza" o "fealdad". El ready made es el resto visible de una operación que niega la función
L.H.O.O.Q., 1919 / 1930. Lápiz sobre reproducción impresa de la Mona Lisa
a lo que nació funcional. Duchamp actúa con el objeto elegido "como si fuera" una pintura o una escultura recién terminada. Esto es, reitera la conducta que llevan a cabo los artistas desde el Renacimiento toscano de mediados del siglo XV: emplear la palabra escrita para dar un título a la obra, escribir la fecha de realización y estampar la firma.
De los maestros modernos, el más contemporáneo (o sea el menos moderno) es Duchamp. El ready made, que es una de sus creaciones más importantes, es el resultado de un método de apropiación de objetos e imágenes de la realidad inmediata. Es capaz de estimular una experiencia que subvierte las conocidas oposiciones entre lo que una cosa es y vale en ciertas condiciones y lo que parece ser y valer en otras condiciones. Des-oculta o des-cubre las equivalencias y diferencias, las incongruencias y contradicciones entre lo que una cosa significa en un contexto y lo que parece significar en otro.
La des-contextualización y la re-contextualización del objeto, que conducen a la re-nominación, re-significación y re-valorización llevada a cabo por Duchamp a partir del primer ready made denominado Rueda de bicicleta (1913), podrían ser vistas como el primer paso hacia la disolución de las fronteras entre lo que llamamos realidad real (la experiencia plural y extensa con las cosas y los fenómenos de la vida) y lo que llamamos arte (la experiencia cultural singular y específica con las obras de arte).
Texto extraido de Marcel Duchamp y los restos del readymade, de H. Zabala, Laborde Editor, Rosario, 2008.
Fuente: Revista Ñ